La sansevieria, también conocida como lengua de suegra, es una de las plantas de interior más resistentes y fáciles de mantener. Además, tiene una característica especialmente interesante: muchas variedades pueden multiplicarse a partir de una sola hoja sana.
El procedimiento requiere paciencia. A diferencia de otras plantas que producen raíces en pocos días, los esquejes de sansevieria pueden tardar varias semanas en enraizar y algunos meses en producir nuevos brotes. Sin embargo, siguiendo unas reglas sencillas es posible obtener varias plantas a partir de una única hoja.
Qué necesitas
Para realizar la propagación prepara:
- Una hoja adulta, firme y sana de sansevieria
- Un cuchillo o tijeras bien afilados y limpios
- Alcohol para limpiar la herramienta
- Un recipiente pequeño
- Agua limpia si eliges el enraizamiento en agua
- O pequeñas macetas con agujeros de drenaje si prefieres plantar directamente
- Sustrato muy drenante para plantas suculentas
- Perlita o piedra pómez, opcional
La hoja seleccionada debe estar sana, sin zonas blandas, podredumbre ni daños importantes.
Elegir una buena hoja
Selecciona una hoja madura situada en una zona donde retirarla no estropee demasiado la apariencia de la planta madre.
No es necesario escoger la hoja más grande.
Lo importante es que tenga buen color, esté firme y no presente signos de enfermedad.
Limpia y desinfecta la herramienta antes de cortar. Realiza un corte limpio cerca de la base de la hoja procurando no dañar los brotes vecinos.
Dividir una sola hoja en varios esquejes
Una de las ventajas de este método es que no necesitas plantar la hoja entera.
Puedes cortarla transversalmente en segmentos de aproximadamente 5 a 8 centímetros.
Una hoja larga puede proporcionar varios esquejes.
Aquí existe un detalle fundamental: debes recordar qué extremo de cada segmento estaba originalmente orientado hacia la base de la planta.
Los esquejes deben plantarse respetando esta orientación. Si se colocan al revés, normalmente no producirán el resultado esperado.
Una solución práctica consiste en realizar el corte inferior ligeramente inclinado y el superior recto. Así será mucho más sencillo reconocerlos posteriormente.
Dejar cicatrizar los cortes
No plantes inmediatamente los segmentos recién cortados en un sustrato húmedo.
Déjalos reposar en un lugar seco, ventilado y protegido del sol directo durante aproximadamente uno o dos días, o hasta que las superficies cortadas estén secas y hayan formado una ligera cicatriz.
Este periodo ayuda a reducir el riesgo de podredumbre.
En ambientes muy húmedos puede ser necesario esperar algo más.
Método 1: enraizar los esquejes en agua
El enraizamiento en agua resulta interesante porque permite observar directamente la aparición de las raíces.
Coloca los segmentos en un recipiente transparente con el extremo inferior hacia abajo.
Introduce solamente unos 2 o 3 centímetros de cada esqueje en el agua.
No sumerjas una gran parte de la hoja. Cuanto mayor sea la superficie permanentemente mojada, mayor puede ser el riesgo de deterioro.
Sitúa el recipiente en un lugar luminoso pero protegido del sol directo intenso.
Mantener limpia el agua
Cambia el agua aproximadamente una vez por semana o antes si comienza a ponerse turbia.
Lava también el recipiente cuando sea necesario.
La paciencia es fundamental. Dependiendo de la temperatura, la variedad y las condiciones ambientales, las primeras raíces pueden tardar varias semanas en aparecer.
Algunos esquejes son considerablemente más rápidos que otros.
No deseches un segmento simplemente porque otro haya producido raíces antes.
Cuándo pasar los esquejes a tierra
Cuando las raíces estén bien desarrolladas y tengan varios centímetros, puedes trasladar los esquejes a pequeñas macetas.
Utiliza recipientes con agujeros de drenaje.
Llénalos con un sustrato aireado y drenante adecuado para plantas suculentas.
Puedes mejorar una mezcla demasiado compacta añadiendo perlita o piedra pómez.
Introduce suavemente la parte enraizada y acomoda el sustrato alrededor sin presionarlo excesivamente.
Método 2: plantar directamente en sustrato
También puedes evitar completamente el agua.
Después de dejar cicatrizar los cortes, introduce aproximadamente 2 o 3 centímetros de la parte inferior de cada segmento en un sustrato ligeramente húmedo y muy drenante.
Coloca la maceta en un lugar luminoso sin sol fuerte directo.
El inconveniente de este método es que no puedes observar las raíces mientras se desarrollan. Su ventaja es que el esqueje no necesita adaptarse posteriormente del agua al sustrato.
Ambos métodos pueden funcionar.
No regar en exceso
Este es probablemente el error más frecuente al multiplicar una sansevieria.
Los esquejes sin raíces desarrolladas utilizan poca agua. Si el sustrato permanece constantemente empapado, pueden pudrirse antes de conseguir enraizar.
Deja que el sustrato pierda buena parte de su humedad antes de volver a regar.
Nunca mantengas permanentemente agua acumulada en el plato situado debajo de la maceta.
La sansevieria tolera mucho mejor un periodo ligeramente seco que un sustrato saturado continuamente.
Cuánta luz necesitan
Los esquejes necesitan buena luminosidad para desarrollarse, pero no conviene colocarlos inmediatamente bajo un sol intenso.
Una ubicación cerca de una ventana con abundante luz indirecta suele funcionar bien.
Cuando las nuevas plantas estén establecidas, podrán adaptarse gradualmente a diferentes condiciones según la variedad.
Una iluminación demasiado escasa puede ralentizar todavía más un proceso que ya es naturalmente lento.
Cuándo aparecerán las nuevas plantas
Después de las raíces llega la parte que requiere más paciencia: esperar los nuevos brotes.
Estos pequeños hijuelos se desarrollan desde la zona inferior del esqueje.
Pueden pasar varios meses antes de que sean claramente visibles sobre el sustrato.
No significa que el método haya fallado si durante las primeras semanas solamente observas el segmento original.
Mientras el esqueje permanezca firme y sano y esté desarrollando raíces, el proceso continúa.
Un detalle importante en las sansevierias variegadas
Si tienes una sansevieria con bordes amarillos, como algunas formas variegadas de Sansevieria trifasciata, existe un detalle importante que conviene conocer antes de utilizar esquejes de hoja.
Las nuevas plantas obtenidas mediante este método pueden no conservar la misma variegación de la planta madre. Los brotes pueden aparecer predominantemente verdes.
Por tanto, si el objetivo principal es reproducir exactamente el patrón de color de una variedad variegada, la división de rizomas o hijuelos suele ser un método más fiable.
La propagación por hojas sigue siendo perfectamente válida cuando se acepta esta posible variación.
Cuándo separar las nuevas plantas
No tengas prisa por separar los hijuelos.
Déjalos crecer junto al esqueje original hasta que desarrollen varias hojas y un sistema radicular propio suficientemente establecido.
Después puedes sacar cuidadosamente el conjunto de la maceta y separar las plantas cuando sea posible hacerlo sin provocar daños importantes.
Utiliza pequeñas macetas al principio. Un recipiente excesivamente grande retiene más sustrato húmedo alrededor de unas raíces todavía pequeñas.
Errores frecuentes
Uno de los errores principales es plantar los segmentos al revés. Mantén siempre la orientación original de la hoja.
Otro problema habitual es no dejar cicatrizar el corte antes de colocarlo en un ambiente húmedo.
El exceso de agua también causa muchas pérdidas. Una hoja gruesa de sansevieria almacena humedad y no necesita un sustrato constantemente mojado.
Tampoco conviene exponer los esquejes recién cortados a un sol fuerte.
Finalmente, evita comprobar continuamente si existen raíces tirando del esqueje. Cada vez que lo mueves puedes dañar las raíces jóvenes que están empezando a formarse.
Qué hacer si un esqueje empieza a pudrirse
Si la parte inferior se vuelve marrón, blanda y acuosa, retira inmediatamente el esqueje del agua o del sustrato.
Con una herramienta limpia, corta toda la zona dañada hasta encontrar tejido completamente sano y firme.
Deja cicatrizar nuevamente el corte durante uno o varios días antes de intentarlo otra vez.
Si la podredumbre se ha extendido demasiado, puede que ese segmento ya no sea recuperable.
Por eso resulta interesante dividir una hoja larga en varios esquejes: aunque uno falle, los demás todavía pueden prosperar.
Cuidados de las nuevas sansevierias
Una vez que los hijuelos están establecidos, sus necesidades son similares a las de una sansevieria adulta.
Proporciona buena luz, un sustrato drenante y riegos moderados.
Espera a que el sustrato se seque en buena medida entre riegos y evita mantener las raíces permanentemente húmedas.
No es necesario fertilizar intensamente las plantas jóvenes. Cuando estén creciendo activamente, puede utilizarse un fertilizante apropiado y diluido siguiendo las instrucciones del producto.
Una hoja puede convertirse en varias plantas
Multiplicar una sansevieria mediante una sola hoja es un procedimiento sencillo, pero lento. Una hoja sana puede dividirse en varios segmentos, y cada segmento tiene potencial para desarrollar raíces y posteriormente producir nuevos brotes.
El proceso consiste en cortar correctamente la hoja, mantener la orientación de cada segmento, dejar cicatrizar los cortes y enraizarlos en agua o en un sustrato muy drenante.
Después, la paciencia hace el resto.
No esperes una transformación espectacular en pocos días. Las raíces pueden necesitar semanas y los nuevos brotes varios meses. Precisamente por eso, ver aparecer las primeras pequeñas hojas junto al esqueje resulta especialmente satisfactorio: una única hoja de la planta original habrá dado lugar a una nueva generación de sansevierias.