Cómo conseguir que una planta de fresas produzca nuevas plantas aprovechando sus estolones.

Las plantas de fresas tienen una forma de multiplicarse especialmente sencilla: producen tallos largos y delgados llamados estolones. Estos crecen horizontalmente desde la planta madre y desarrollan pequeñas plantas en determinados puntos. Cuando esas pequeñas plantas entran en contacto con la tierra, pueden producir sus propias raíces y convertirse en ejemplares independientes.

En lugar de cortar y desechar todos los estolones, puedes aprovechar algunos para obtener nuevas plantas prácticamente gratis. La técnica es sencilla porque la nueva planta puede permanecer conectada a la planta madre mientras desarrolla sus primeras raíces.

Qué es exactamente un estolón

Un estolón es un tallo horizontal que sale de la planta madre y se extiende sobre la superficie del suelo o fuera de la maceta.

A lo largo de ese tallo aparecen pequeños nudos. En algunos de ellos se forma una pequeña roseta con hojas. Esa roseta tiene capacidad para producir raíces cuando su base entra en contacto con un sustrato adecuado.

Mientras permanece conectada, recibe recursos de la planta madre. Esto permite que empiece a establecerse antes de tener que sobrevivir de manera independiente.

Elige una planta madre sana

No conviene utilizar cualquier planta para reproducir fresas.

Selecciona preferentemente una planta vigorosa, bien desarrollada y sin síntomas evidentes de enfermedades o plagas.

Las hojas deberían presentar el aspecto normal de la variedad y la planta debería estar creciendo activamente.

Evita multiplicar ejemplares que presenten problemas graves, ya que la nueva planta procede vegetativamente de la planta madre.

Escoge un estolón vigoroso

Observa los estolones que salen de la planta y busca una pequeña roseta bien formada.

Cuando un mismo estolón desarrolla varias plantas pequeñas, suele ser práctico trabajar con una de las primeras rosetas cercanas a la planta madre, siempre que esté sana y vigorosa.

Todavía no cortes el estolón.

Mantener la conexión con la planta madre durante el enraizamiento facilita considerablemente el proceso.

Material necesario

Para multiplicar una planta de fresas de esta manera necesitarás muy poco:

  • Una maceta pequeña con agujeros de drenaje.
  • Sustrato de buena calidad.
  • Una pequeña horquilla de jardinería o un trozo de alambre doblado en forma de U.
  • Tijeras limpias.
  • Agua.

Una maceta de aproximadamente 8 a 12 centímetros de diámetro suele ofrecer espacio suficiente para iniciar una planta joven.

No utilices un recipiente sin drenaje.

Prepara la nueva maceta

Llena la maceta pequeña con un sustrato ligero y con buen drenaje.

Humedece ligeramente la tierra antes de colocar la planta joven.

El sustrato debe quedar húmedo, pero no completamente saturado.

Sitúa la nueva maceta junto a la planta madre, lo suficientemente cerca para que el estolón pueda alcanzarla sin quedar excesivamente tensado.

No cortes todavía ninguna conexión.

Coloca la pequeña planta sobre el sustrato

Busca la base de la roseta, que es la zona desde la que aparecerán las raíces.

Colócala en contacto con la superficie del sustrato.

No entierres profundamente la corona ni cubras las hojas con tierra.

La corona, es decir, la zona central desde la que nacen las hojas, debe permanecer aproximadamente al nivel de la superficie.

Puedes presionar ligeramente el sustrato alrededor para mantenerla estable.

Sujeta el estolón sin dañarlo

Una pequeña horquilla en forma de U puede resultar muy útil.

Colócala cuidadosamente sobre una parte del estolón cercana a la roseta para mantener la base en contacto con el sustrato.

No aprietes tanto como para cortar o aplastar el tallo.

La función de la horquilla es simplemente impedir que el viento, el riego o el movimiento de la maceta levanten continuamente la nueva planta.

También puedes utilizar una pequeña piedra como apoyo, siempre que no aplaste la corona.

Mantén una humedad moderada

Durante las siguientes semanas, comprueba regularmente el sustrato de la maceta pequeña.

No dejes que se seque completamente durante el establecimiento inicial, pero tampoco lo mantengas constantemente empapado.

Riega cuando sea necesario y permite que el exceso de agua salga por los agujeros inferiores.

El encharcamiento puede favorecer problemas en las raíces y en la corona.

La frecuencia dependerá del calor, el viento, el tamaño de la maceta y el tipo de sustrato.

Espera a que produzca raíces

Aquí es donde la paciencia resulta importante.

Con condiciones favorables, la pequeña planta empezará a desarrollar raíces en el sustrato. El proceso puede tardar varias semanas y su velocidad dependerá de la temperatura, la variedad y las condiciones de cultivo.

No cortes el estolón simplemente porque hayan aparecido algunas hojas nuevas.

Es preferible esperar hasta comprobar que existe un sistema radicular suficientemente desarrollado.

Cómo comprobar si ha enraizado

Después de unas semanas, sujeta delicadamente la pequeña planta cerca de su base e intenta levantarla mínimamente.

No tires con fuerza.

Si ofrece una resistencia clara, probablemente las raíces ya están sujetando el sustrato.

También puedes observar nuevos brotes y un crecimiento activo.

Si la roseta todavía se mueve libremente y parece no estar anclada, déjala conectada a la planta madre durante más tiempo.

Cuándo cortar la conexión

Una vez que la nueva planta esté bien enraizada, puedes separarla de la planta madre.

Utiliza unas tijeras limpias y corta el estolón entre ambas plantas.

No necesitas cortar extremadamente cerca de la corona.

A partir de este momento, la planta joven dependerá exclusivamente de sus propias raíces.

Continúa controlando cuidadosamente la humedad durante los primeros días después de la separación.

No trasplantes inmediatamente si no es necesario

Una ventaja de enraizar el estolón directamente en una pequeña maceta es que no necesitas desenterrar la nueva planta inmediatamente.

Después de cortar la conexión, puedes dejarla crecer en ese recipiente hasta que se haya establecido mejor.

Cuando las raíces ocupen adecuadamente el sustrato y la planta presente un crecimiento vigoroso, podrás trasladarla a una maceta mayor o a su ubicación definitiva.

Esto reduce la manipulación de raíces jóvenes y delicadas.

Si quieres plantarla directamente en el suelo

El mismo principio funciona en el jardín.

Si un estolón alcanza una zona adecuada de tierra, prepara ligeramente la superficie y coloca la roseta sobre ella.

Fija la base con una horquilla y mantén una humedad moderada hasta que desarrolle raíces.

Después podrás cortar la conexión con la planta madre.

Este sistema funciona especialmente bien cuando quieres ampliar progresivamente una zona dedicada a fresas.

Cuánta luz necesitan

Las fresas producen mejor cuando reciben abundante luz.

En muchos climas agradecen varias horas de sol directo, aunque en regiones con veranos extremadamente calurosos puede resultar beneficiosa cierta protección durante las horas más intensas.

Una planta recién enraizada también puede necesitar una adaptación progresiva si cambia significativamente de ubicación.

Evita trasladarla bruscamente desde un lugar protegido a una exposición mucho más intensa.

¿Conviene conservar todos los estolones?

No necesariamente.

Producir numerosos estolones requiere energía.

Si tu objetivo principal es obtener una buena cosecha de fresas de una planta determinada, permitir que desarrolle continuamente una gran cantidad de plantas hijas puede competir con la producción de frutos.

Por eso es útil decidir qué quieres conseguir.

Si buscas multiplicar las plantas, selecciona algunos estolones vigorosos.

Si buscas principalmente producción de frutos, puedes retirar parte de los estolones innecesarios para que la planta concentre más recursos en su crecimiento y fructificación.

No fertilices en exceso

Una nueva planta de fresa no necesita una enorme cantidad de fertilizante para producir raíces.

Si utilizas un sustrato nuevo de buena calidad, puede contener suficientes nutrientes para la fase inicial.

Cuando posteriormente sea necesario fertilizar, utiliza un producto apropiado para fresas o plantas productoras de frutos y respeta la dosis indicada.

Una cantidad excesiva de fertilizante puede perjudicar las raíces jóvenes.

El mejor momento para aprovechar los estolones

El periodo exacto depende del clima y de la variedad, pero el mejor momento suele coincidir con una etapa de crecimiento activo en la que la planta produce estolones vigorosos de manera natural.

Lo importante es proporcionar suficiente tiempo para que las nuevas plantas desarrollen buenas raíces antes de enfrentarse a condiciones ambientales difíciles.

Evita realizar la propagación durante situaciones de estrés extremo, como periodos de calor excepcional o cuando la planta madre esté debilitada.

Errores frecuentes

Aunque el procedimiento es sencillo, algunos errores pueden impedir que la nueva planta arraigue correctamente.

Evita especialmente:

  • Cortar el estolón antes de que la planta hija tenga raíces.
  • Enterrar completamente la corona.
  • Mantener el sustrato permanentemente empapado.
  • Dejar secar repetidamente una maceta muy pequeña.
  • Utilizar una maceta sin agujeros de drenaje.
  • Sujetar el estolón con tanta fuerza que quede dañado.
  • Intentar multiplicar una planta claramente enferma.
  • Mover constantemente la roseta mientras está formando raíces.
  • Aplicar demasiado fertilizante a una planta recién enraizada.

Una sola planta puede darte varias nuevas

Cuando una planta de fresas está sana y produce estolones vigorosos, cada uno de ellos representa una oportunidad para obtener nuevos ejemplares.

El método más seguro consiste en dejar la pequeña roseta conectada a la planta madre, colocarla sobre una maceta con sustrato húmedo y sujetarla suavemente. Durante las siguientes semanas desarrollará progresivamente sus propias raíces.

Cuando esté firmemente establecida, corta el estolón y tendrás una planta independiente.

Con esta técnica puedes transformar unas pocas plantas de fresas en una colección mucho mayor temporada tras temporada, utilizando el propio mecanismo natural de reproducción de la planta y sin necesidad de semillas.

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