Las tablas de cortar de plástico son prácticas y fáciles de mantener, pero con el uso frecuente pueden terminar cubiertas de manchas de tomate, especias, verduras, salsas y otros alimentos. Además, los cortes producidos por los cuchillos crean pequeñas ranuras donde pueden quedar atrapados residuos.
Una tabla manchada no está necesariamente sucia, pero una limpieza correcta es especialmente importante porque se trata de una superficie que entra directamente en contacto con los alimentos.
El objetivo debe ser eliminar los restos, lavar y desinfectar correctamente cuando sea necesario y reducir las manchas sin recurrir a mezclas innecesariamente agresivas.
Materiales necesarios
Para una limpieza habitual prepara:
- Agua caliente
- Jabón lavavajillas
- Una esponja limpia
- Un cepillo de cerdas firmes pero no metálicas
- Bicarbonato de sodio para determinadas manchas
- Paños o papel de cocina limpios
Para una desinfección adicional, utiliza únicamente un producto desinfectante apropiado para superficies en contacto con alimentos y siguiendo exactamente sus instrucciones.
No mezcles diferentes productos de limpieza.
1. Limpia la tabla inmediatamente después de utilizarla
Cuanto más tiempo permanezcan los restos sobre el plástico, mayor será la posibilidad de que los pigmentos manchen la superficie.
Después de cortar alimentos, retira los residuos sólidos y lleva la tabla al fregadero.
Lava ambos lados, incluso si aparentemente solo has utilizado uno.
También debes limpiar los bordes y el interior del asa si dispone de ella.
2. Utiliza agua y jabón como primera limpieza
Aplica jabón lavavajillas y frota toda la superficie con una esponja o cepillo limpio.
Presta especial atención a las marcas producidas por los cuchillos.
Trabaja en varias direcciones para que las cerdas puedan entrar mejor en las pequeñas ranuras.
Después aclara abundantemente.
En muchas ocasiones, esta limpieza básica elimina una gran parte de las manchas recientes.
3. Trata las manchas persistentes con bicarbonato
Cuando permanecen marcas de alimentos, puedes preparar una pasta sencilla.
Mezcla aproximadamente:
- 3 cucharadas de bicarbonato de sodio
- 1 cucharada de agua
Añade el agua progresivamente hasta obtener una pasta suficientemente espesa para permanecer sobre la superficie.
Extiéndela sobre las zonas manchadas.
Déjala actuar durante unos 10 o 15 minutos y después frota con un cepillo.
Finalmente, aclara muy bien.
El bicarbonato tiene una ligera acción abrasiva que puede ayudar con determinados depósitos superficiales.
4. No es necesario utilizar limón en cada limpieza
El limón aparece frecuentemente en trucos domésticos para tablas de cortar, pero no es imprescindible.
Su acidez puede ayudar con determinados residuos y olores, pero no debe considerarse un sustituto de una limpieza y desinfección adecuadas.
Si decides utilizarlo únicamente para tratar una mancha u olor, aclara después completamente la tabla.
Para la higiene cotidiana, agua, jabón y una técnica de lavado correcta siguen siendo fundamentales.
5. Aclara durante suficiente tiempo
Después de cualquier tratamiento, coloca la tabla bajo agua corriente y elimina completamente los restos de jabón, bicarbonato u otro producto utilizado.
Pasa los dedos sobre la superficie.
No debería quedar una sensación jabonosa o arenosa.
Acuérdate también de aclarar los bordes y el asa.
6. Deja que se seque completamente
Después de aclarar, coloca la tabla verticalmente o en una posición que permita circular el aire por ambas caras.
Evita guarda