El compartimento del suavizante de la lavadora puede convertirse con el tiempo en una de las zonas más difíciles de limpiar. El producto que debería desaparecer durante el ciclo puede dejar pequeñas cantidades adheridas a las paredes, al sifón y a las esquinas del cajón.
Cuando estas capas se acumulan durante semanas, terminan formando depósitos espesos, viscosos o incluso endurecidos. Además, la humedad permanente puede favorecer la aparición de malos olores y manchas oscuras.
La buena noticia es que normalmente no hace falta utilizar productos agresivos. El método más eficaz consiste en desmontar las piezas extraíbles, ablandar los residuos con agua tibia y limpiar cuidadosamente los pequeños conductos por los que debe circular el suavizante.
Qué necesitas
Prepara:
- Un recipiente o barreño
- Agua tibia
- 1 cucharadita de detergente líquido suave
- Un cepillo de dientes viejo
- Una esponja no abrasiva
- Bastoncillos de algodón
- 2 paños de microfibra
- Un paño seco
- Guantes domésticos
Evita empezar directamente con lejía, productos anticales o mezclas caseras fuertes. Para los residuos habituales de suavizante, el agua tibia y la acción mecánica suelen ser suficientes.
Paso 1: apaga la lavadora
Antes de retirar el cajón, apaga la lavadora.
Si necesitas acceder a zonas más profundas del alojamiento del dispensador, consulta también el manual del aparato.
No introduzcas herramientas en componentes eléctricos ni desmontes piezas que no estén diseñadas para ser retiradas por el usuario.
Paso 2: extrae el cajón correctamente
En muchas lavadoras, el cajón puede extraerse presionando una pequeña pestaña situada en uno de los compartimentos.
El mecanismo varía según el modelo.
No tires con fuerza.
Si no encuentras la pestaña o el cajón ofrece mucha resistencia, consulta las instrucciones del fabricante.
Una vez fuera podrás observar la acumulación real, especialmente en la parte posterior y debajo de las piezas del compartimento del suavizante.
Paso 3: retira la pieza del sifón
El compartimento del suavizante suele incorporar una pequeña pieza desmontable que forma parte del sistema de sifón.
Puede tener forma de tapa, cilindro o pequeño conducto.
Si está diseñada para retirarse, extráela cuidadosamente.
Es frecuente encontrar debajo una capa considerable de suavizante espeso que no resulta visible durante una limpieza superficial.
No desmontes ninguna pieza que ofrezca resistencia si no sabes si es extraíble.
Paso 4: prepara el remojo
Llena un recipiente con agua tibia y añade aproximadamente una cucharadita de detergente líquido.
Introduce el cajón y las piezas desmontables.
Déjalos en remojo durante unos 15 o 20 minutos.
Si la acumulación está muy endurecida, puede necesitar algo más de tiempo.
No utilices agua hirviendo. Una temperatura excesiva puede deformar determinadas piezas de plástico.
Paso 5: deja que el agua haga el trabajo difícil
Este es uno de los pasos más importantes.
Cuando el suavizante se ha convertido en una capa espesa, intentar eliminarlo directamente con un cepillo requiere mucho esfuerzo.
El remojo permite que los depósitos absorban agua y se ablanden.
Después de unos minutos, prueba a pasar el cepillo sobre una pequeña zona.
Si la suciedad todavía está demasiado dura, déjala en remojo un poco más.
Paso 6: cepilla las paredes del compartimento
Utiliza un cepillo de dientes viejo para trabajar todas las superficies.
Presta especial atención a:
- las esquinas;
- las paredes laterales;
- el fondo;
- las pequeñas ranuras;
- la zona situada debajo de la pieza del sifón;
- los bordes donde se ha secado el producto.
Realiza movimientos cortos y aclara el cepillo frecuentemente.
A medida que los residuos se desprendan, retíralos para evitar distribuirlos nuevamente por el cajón.
Paso 7: limpia cuidadosamente el sifón
La pequeña pieza del compartimento del suavizante es fundamental para que el producto pueda salir correctamente durante el ciclo.
Límpiala por todos sus lados.
Utiliza el cepillo para retirar los depósitos y un bastoncillo para las zonas estrechas accesibles.
Comprueba visualmente que los conductos estén libres.
No introduzcas agujas, alambres ni objetos metálicos en los pequeños orificios.
Paso 8: limpia el alojamiento del cajón
Mientras el dispensador está fuera de la máquina, aprovecha para observar el espacio donde se introduce.
También puede haber residuos de detergente y suavizante en las paredes interiores.
Humedece un paño con agua tibia y escúrrelo muy bien.
Limpia únicamente las superficies accesibles.
Para las esquinas puedes utilizar un cepillo pequeño ligeramente humedecido.
Evita verter agua directamente dentro del alojamiento.
Paso 9: aclara abundantemente
Después del cepillado, aclara todas las piezas con agua limpia.
Deja que el agua atraviese los pequeños conductos del sifón.
Continúa hasta que no queden restos visibles de detergente ni suavizante.
Comprueba especialmente las esquinas y la parte inferior de las piezas.
Paso 10: seca y vuelve a montar
Sacude suavemente el exceso de agua.
Pasa un paño limpio por el cajón y las piezas desmontables y déjalos terminar de secarse.
Después vuelve a montar correctamente el sifón y coloca el cajón en su posición.
No fuerces ninguna pieza.
Si el cajón no entra normalmente, comprueba que el componente del suavizante esté colocado correctamente.
¿Por qué el suavizante forma depósitos tan espesos?
El suavizante es un producto concentrado que puede dejar una película cuando no se elimina completamente durante el ciclo.
La acumulación puede aumentar por varios motivos:
- utilizar demasiado producto;
- llenar el compartimento por encima de la marca máxima;
- un sifón parcialmente obstruido;
- restos antiguos que nunca se han retirado;
- humedad constante;
- una limpieza poco frecuente.
Una pequeña película puede convertirse progresivamente en una capa mucho más gruesa.
No sobrepases la línea máxima
El compartimento suele tener una marca que indica la cantidad máxima de suavizante.
No la superes.
Utilizar más producto no garantiza mejores resultados y puede favorecer derrames y acumulaciones.
Respeta también la dosificación indicada por el fabricante del suavizante.
¿Se puede diluir el suavizante?
Algunos productos concentrados y determinados fabricantes de lavadoras contemplan una dilución específica, mientras que otros proporcionan instrucciones diferentes.
Por eso no existe una proporción universal adecuada para todos los productos.
Consulta la etiqueta del suavizante y el manual de la lavadora antes de modificar su concentración.
Qué hacer si aparecen manchas negras
Si además de residuos espesos observas manchas oscuras, puede existir suciedad asociada a la humedad persistente y crecimiento microbiano.
Primero realiza una limpieza física completa.
Si las manchas permanecen, consulta qué producto de limpieza o desinfección recomienda el fabricante para el dispensador.
Utiliza únicamente productos compatibles y respeta su concentración y tiempo de contacto.
Nunca mezcles diferentes limpiadores
No combines lejía con vinagre, amoniaco, productos anticales, ácidos ni otros limpiadores.
Determinadas mezclas pueden liberar gases peligrosos.
Tampoco necesitas combinar bicarbonato, vinagre, detergente y otros ingredientes para eliminar residuos normales de suavizante.
Empieza por agua tibia y detergente. Si necesitas otro producto, úsalo por separado y siguiendo sus instrucciones.
El error más frecuente
Limpiar únicamente la parte superior visible del compartimento no soluciona el problema.
Una gran cantidad de residuos puede esconderse debajo de la pieza del sifón.
Por eso, cuando el diseño permita retirarla, es importante limpiarla por separado y acceder a las paredes que normalmente permanecen ocultas.
Cómo evitar nuevas acumulaciones
Después de cada lavado, comprueba si queda una cantidad anormal de producto dentro del compartimento.
Limpia inmediatamente cualquier derrame.
Cuando el fabricante lo permita y resulte seguro, dejar el cajón ligeramente abierto después de terminar los lavados puede favorecer la ventilación y el secado.
También conviene revisar periódicamente el sifón.
Una pequeña limpieza frecuente evita que el suavizante tenga tiempo de formar una capa espesa.
¿Cada cuánto tiempo conviene limpiarlo?
Depende de la frecuencia de uso.
Si utilizas la lavadora casi diariamente y añades suavizante con frecuencia, revisa el compartimento una vez por semana.
Una limpieza más detallada aproximadamente una vez al mes puede ser una buena referencia.
Si observas residuos antes, no esperes hasta la siguiente limpieza programada.
¿Qué ocurre si siempre queda suavizante después del ciclo?
Si el compartimento permanece lleno o parcialmente lleno después de cada lavado incluso estando perfectamente limpio, puede existir otro problema.
Comprueba que:
- el sifón esté correctamente colocado;
- los conductos visibles estén libres;
- el cajón esté correctamente instalado;
- no se esté superando la cantidad máxima de producto.
Si el problema continúa, consulta el manual o el servicio técnico correspondiente, ya que podría existir una incidencia con el suministro de agua o el sistema del dispensador.
El verdadero secreto para dejarlo impecable
Cuando las paredes del compartimento están cubiertas por una capa gruesa de suavizante, frotar inmediatamente no es la mejor estrategia.
Primero retira el cajón y las piezas desmontables. Déjalos en agua tibia con una pequeña cantidad de detergente durante 15 o 20 minutos.
Después cepilla cuidadosamente las paredes, esquinas y, sobre todo, el sifón.
Aclara abundantemente, seca y vuelve a montar.
La diferencia puede ser considerable, pero el mejor resultado a largo plazo llega después: utilizar la cantidad correcta de suavizante y realizar pequeñas limpiezas periódicas antes de que los residuos vuelvan a convertirse en una capa espesa y difícil de eliminar.