Siembra estas flores en septiembre y llena tu jardín de color durante el otoño sin necesitar mucho espacio

Septiembre marca un cambio importante en el jardín. Las temperaturas comienzan a moderarse en muchas regiones y algunas plantas de verano pierden fuerza, pero eso no significa que debamos resignarnos a tener una terraza sin flores durante los próximos meses.

De hecho, septiembre puede ser un buen momento para sembrar o plantar determinadas flores de temporada, siempre que el clima de tu zona sea adecuado.

Y no necesitas disponer de un gran jardín. Una jardinera, varias macetas o incluso un pequeño balcón pueden convertirse en un rincón lleno de color.

La clave está en elegir especies apropiadas para la temporada y combinar plantas con necesidades similares.

¿Por qué septiembre puede ser un buen momento?

Después del calor más intenso del verano, las temperaturas más suaves pueden facilitar el establecimiento de muchas plantas.

Sin embargo, septiembre no es igual en todas partes.

En zonas con otoños suaves todavía podemos disfrutar de un largo periodo de crecimiento, mientras que en lugares donde las primeras heladas llegan pronto tendremos que seleccionar especies más resistentes.

Por eso, antes de sembrar, conviene consultar las fechas habituales de heladas de tu zona y las instrucciones específicas de cada variedad.

1. Pensamientos: mucho color en muy poco espacio

Los pensamientos son una excelente opción para jardineras y macetas.

Sus flores pueden encontrarse en numerosos tonos: amarillo, violeta, blanco, azul, naranja y combinaciones de varios colores.

Además, toleran temperaturas frescas mucho mejor que muchas flores típicamente estivales.

Puedes cultivarlos en recipientes pequeños siempre que dispongan de buen drenaje.

Si quieres un resultado visualmente abundante, combina varios colores dentro de una jardinera larga dejando el espacio recomendado para cada planta.

¿Semillas o plantas jóvenes?

Si buscas flores rápidamente durante el otoño, comprar pequeñas plantas ya desarrolladas suele proporcionar resultados mucho antes que comenzar desde semilla en septiembre.

La siembra es perfectamente posible cuando el clima y la variedad lo permiten, pero recuerda que germinar una semilla y conseguir una planta llena de flores requiere tiempo.

2. Caléndulas para prolongar el color

Las caléndulas producen flores llamativas en tonos amarillos y anaranjados.

En climas suaves pueden continuar desarrollándose durante buena parte del otoño.

Son especialmente interesantes para quienes tienen poco espacio porque pueden cultivarse fácilmente en recipientes.

Utiliza una maceta con agujeros de drenaje y un sustrato ligero.

Colócala en un lugar con buena iluminación y evita mantener la tierra permanentemente empapada.

3. Viola: pequeña pero muy decorativa

Las violas son parientes cercanas de los pensamientos y resultan ideales para espacios reducidos.

Sus flores son pequeñas pero numerosas, por lo que funcionan especialmente bien en jardineras colocadas en ventanas, balcones o terrazas.

Puedes combinar varios ejemplares para conseguir una superficie mucho más colorida sin necesitar recipientes enormes.

Además, muchas variedades toleran bastante bien el clima fresco.

4. Boca de dragón para añadir altura

Si quieres crear una composición más interesante, no utilices únicamente plantas de la misma altura.

La boca de dragón puede aportar verticalidad.

Existen variedades compactas especialmente adecuadas para recipientes, además de otras considerablemente más altas.

Puedes colocar las variedades más altas en la parte posterior de una jardinera y dejar delante pensamientos o violas.

De esta manera consigues diferentes niveles de flores utilizando prácticamente la misma superficie.

5. Crisantemos para conseguir un efecto inmediato

Los crisantemos son uno de los grandes protagonistas del otoño.

Si tu objetivo es transformar rápidamente una terraza, comprar ejemplares que ya tengan numerosos botones florales puede proporcionar un resultado casi inmediato.

Sus colores van desde amarillo y blanco hasta rosa, rojo, naranja y violeta.

Eso sí, si compras una planta extremadamente cargada de flores, recuerda que ese espectáculo no será permanente.

El crisantemo también necesita cuidados adecuados para mantenerse sano después de la floración.

Cómo preparar una jardinera de otoño

No llenes simplemente un recipiente con tierra del jardín.

Utiliza un sustrato adecuado para cultivo en maceta y asegúrate de que el recipiente tenga agujeros de drenaje funcionales.

El exceso de agua es especialmente problemático cuando las temperaturas comienzan a bajar y la evaporación disminuye.

Llena la jardinera dejando un pequeño margen en la parte superior.

Después distribuye las plantas según su tamaño adulto.

No las coloques excesivamente juntas únicamente para conseguir una fotografía bonita el primer día. Necesitan espacio para desarrollarse y una circulación de aire razonable.

Una composición sencilla para espacios pequeños

Puedes crear un pequeño jardín otoñal utilizando una única jardinera rectangular.

Coloca una planta ligeramente más alta en la zona posterior y distribuye pensamientos o violas delante.

Si dispones de espacio lateral, añade otra maceta con caléndulas o un crisantemo.

Con apenas dos o tres recipientes puedes crear diferentes alturas y colores sin ocupar toda la terraza.

El error de sembrarlo todo demasiado profundo

Cuando utilizas semillas, sigue las instrucciones del paquete.

Cada especie tiene requisitos diferentes.

Algunas semillas necesitan una cobertura muy ligera y otras requieren condiciones específicas para germinar correctamente.

Enterrarlas todas varios centímetros simplemente para evitar que se sequen puede impedir o dificultar su germinación.

También conviene respetar la temperatura recomendada para cada variedad.

Mantén la humedad sin convertir la maceta en barro

Durante la germinación, el sustrato necesita mantenerse razonablemente húmedo.

Pero húmedo no significa empapado.

Utiliza un riego suave para evitar desplazar las semillas y comprueba la tierra antes de volver a añadir agua.

Cuando las plantas estén establecidas, adapta la frecuencia de riego a la temperatura, la lluvia y el tamaño del recipiente.

Una jardinera pequeña puede secarse rápidamente durante un día cálido, mientras que en jornadas frescas y lluviosas puede conservar humedad durante mucho más tiempo.

Aprovecha bien la luz de septiembre

Las plantas con flor necesitan suficiente iluminación para desarrollarse correctamente.

Busca una ubicación acorde con las necesidades de las especies que hayas elegido.

En regiones donde septiembre todavía presenta temperaturas muy elevadas, el sol intenso de las horas centrales puede ser demasiado agresivo para algunas plan

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