La mayoría limpia los marcos de las ventanas de forma incorrecta: este método los deja como nuevos

Los marcos de las ventanas acumulan mucho más que polvo. Con el paso de las semanas se llenan de tierra, polen, grasa, restos de insectos e incluso pequeñas manchas de humedad que terminan apagando su color original. Muchas personas se limitan a pasar un paño por la superficie visible, pero la mayor parte de la suciedad permanece escondida en las esquinas y los carriles.

Con un método sencillo y unos pocos ingredientes es posible devolverles un aspecto limpio y cuidado sin recurrir a productos agresivos.

¿Por qué se ensucian tan rápido?

Los marcos están expuestos continuamente al exterior y, cada vez que abrimos la ventana, el polvo y la suciedad entran y se depositan en los rincones.

Las causas más frecuentes son:

  • Polvo ambiental.
  • Polen.
  • Lluvia y humedad.
  • Restos de insectos.
  • Hollín y contaminación.
  • Condensación.

Si no se limpian con regularidad, la suciedad acaba incrustándose y resulta mucho más difícil eliminarla.

Lo que necesitas

Prepara estos materiales:

  • Agua tibia.
  • Unas gotas de jabón neutro.
  • Bicarbonato de sodio.
  • Vinagre blanco.
  • Un cepillo de dientes viejo o un cepillo pequeño de cerdas suaves.
  • Bastoncillos de algodón.
  • Un paño de microfibra.
  • Un pulverizador.

Paso 1: Retira el polvo

Antes de utilizar agua, elimina el polvo con un paño seco o con el accesorio de cepillo del aspirador.

Así evitarás que la suciedad se convierta en barro al humedecerla.

Paso 2: Limpia los carriles

Espolvorea un poco de bicarbonato sobre los carriles y pulveriza ligeramente con vinagre blanco.

Deja actuar unos minutos para ayudar a desprender la suciedad acumulada.

Paso 3: Cepilla las esquinas

Utiliza un cepillo pequeño para llegar a las ranuras y esquinas donde suele acumularse la mayor cantidad de residuos.

En los rincones más estrechos, un bastoncillo de algodón resulta muy útil.

Paso 4: Lava todo el marco

Humedece un paño de microfibra en agua tibia con unas gotas de jabón neutro y limpia toda la superficie del marco.

Realiza movimientos suaves y presta especial atención a las juntas y a las zonas donde suele acumularse la grasa.

Paso 5: Aclara y seca

Pasa otro paño ligeramente humedecido solo con agua para retirar cualquier resto de jabón.

Después seca completamente el marco con un paño limpio y seco para evitar marcas de agua.

Cómo mantenerlos limpios durante más tiempo

Con unas pequeñas rutinas evitarás que la suciedad vuelva a acumularse rápidamente:

  • Retira el polvo una vez por semana.
  • Limpia los carriles al menos una vez al mes.
  • Seca la condensación cuando aparezca.
  • Ventila las habitaciones diariamente.
  • Evita que se acumulen hojas o tierra en el exterior de la ventana.

Errores que debes evitar

Al limpiar los marcos conviene no cometer estos errores:

  • Utilizar estropajos abrasivos que puedan rayar el material.
  • Aplicar productos muy agresivos sobre PVC o aluminio.
  • Verter grandes cantidades de agua en los carriles.
  • Olvidar secar las juntas después de la limpieza.

Unos marcos limpios cambian toda la ventana

Aunque muchas veces pasan desapercibidos, unos marcos limpios hacen que toda la ventana parezca más luminosa y cuidada. Además, eliminar la suciedad acumulada ayuda a mantener los carriles en buen estado y facilita el correcto funcionamiento de la ventana.

Con este sencillo método conseguirás que los marcos recuperen su aspecto original en muy poco tiempo y permanezcan limpios durante mucho más tiempo con un mantenimiento mínimo.

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