Este truco ayuda a que las plantas de fresas produzcan nuevos estolones fuertes para multiplicarlas fácilmente

Las plantas de fresas tienen una característica especialmente interesante: además de producir deliciosos frutos, muchas variedades desarrollan estolones, unos tallos largos que crecen horizontalmente y forman pequeñas plantas nuevas en sus extremos.

Aprovechar estos estolones es una de las maneras más sencillas de multiplicar las fresas sin necesidad de comprar nuevas plantas. Sin embargo, para conseguir nuevas plantas fuertes no basta con dejar crecer cualquier estolón. La planta madre debe estar sana y las pequeñas plantas necesitan tiempo para desarrollar sus propias raíces antes de separarlas.

¿Qué son exactamente los estolones de las fresas?

Los estolones son tallos largos y finos que salen de la planta madre y se extienden sobre la superficie del suelo.

A lo largo de ellos aparecen pequeños nudos capaces de formar hojas y raíces. Cuando uno de estos puntos entra en contacto con tierra húmeda, puede comenzar a enraizar.

Poco a poco se transforma en una planta independiente.

Es un sistema natural de reproducción que podemos aprovechar fácilmente tanto en el huerto como en macetas.

El primer secreto: utiliza plantas madre fuertes

Si quieres conseguir buenas plantas nuevas, empieza seleccionando una planta de fresas vigorosa.

Busca ejemplares con:

  • Hojas verdes y sanas.
  • Crecimiento compacto.
  • Ausencia de manchas importantes.
  • Ninguna señal evidente de plagas.
  • Un sistema radicular bien establecido.

Una planta débil necesita sus recursos para recuperarse. No conviene exigirle al mismo tiempo que produzca numerosos estolones.

Frutos o estolones: la planta reparte su energía

Aquí está uno de los aspectos más importantes.

Producir frutos y desarrollar nuevas plantas requiere energía. Si nuestro principal objetivo es multiplicar una planta determinada, podemos permitir que algunos estolones crezcan y limitar la cantidad de frutos que esperamos de ella.

Por el contrario, cuando buscamos principalmente una cosecha abundante de fresas, normalmente se eliminan muchos estolones para que la planta concentre sus recursos en flores y frutos.

Por eso conviene decidir cuál es el objetivo de cada planta.

Buena luz para un crecimiento vigoroso

Las fresas necesitan abundante luz para desarrollarse correctamente.

Sitúalas en una ubicación luminosa, con varias horas de sol directo, teniendo en cuenta las condiciones de tu clima y la variedad cultivada.

Una planta que recibe muy poca luz puede presentar un crecimiento más débil y tallos excesivamente alargados.

Si las temperaturas son extremadamente altas, las necesidades de riego también aumentarán y puede ser necesario proteger las plantas de situaciones de calor excesivo.

Mantén una humedad regular

Durante la formación y el enraizamiento de los estolones, evita que la tierra permanezca completamente seca durante largos periodos.

El objetivo es mantener una humedad relativamente uniforme sin encharcar el sustrato.

Riega alrededor de la base de la planta y comprueba regularmente la humedad.

Una tierra permanentemente empapada tampoco es adecuada, ya que las raíces necesitan oxígeno y un drenaje correcto.

El truco para enraizar los nuevos estolones

Cuando observes una pequeña planta formándose en el extremo de un estolón, no la cortes inmediatamente.

Déjala conectada a la planta madre.

Prepara una pequeña maceta con sustrato de buena calidad y colócala junto a la planta.

Apoya la pequeña roseta sobre la superficie de la tierra y fíjala suavemente para que la zona donde deben aparecer las raíces permanezca en contacto con el sustrato.

Puedes utilizar un pequeño trozo de alambre doblado en forma de U o una horquilla para plantas.

No entierres completamente la corona de la nueva planta.

También puedes enraizarlos directamente en el suelo

Si cultivas las fresas en una parcela con suficiente espacio, ni siquiera necesitas utilizar macetas.

Dirige el estolón hacia una zona libre de tierra y coloca la pequeña planta sobre el suelo.

Mantén esa zona ligeramente húmeda mientras aparecen las raíces.

La ventaja de utilizar pequeñas macetas es que después resulta mucho más sencillo trasladar las nuevas plantas sin alterar sus raíces.

No cortes todavía la conexión con la planta madre

Este es probablemente el error más frecuente.

Aunque la pequeña planta ya tenga varias hojas, eso no significa necesariamente que tenga suficientes raíces para sobrevivir sola.

Mientras permanece conectada mediante el estolón, puede seguir recibiendo recursos de la planta madre.

Déjala así hasta comprobar que ha desarrollado un sistema radicular propio.

¿Cómo saber cuándo está lista?

Después de unas semanas, tira de la pequeña planta muy suavemente.

Si notas resistencia, significa que las raíces ya están sujetando el sustrato.

También puedes observar si produce nuevas hojas y mantiene un crecimiento estable.

Cuando esté claramente establecida, podrás cortar el estolón que la conecta con la planta madre utilizando unas tijeras limpias.

Y listo: ya tienes una nueva planta independiente.

Mejor conservar los primeros estolones

Una planta vigorosa puede producir numerosos estolones y cada uno de ellos, a su vez, puede desarrollar varias plantas pequeñas.

Pero más no siempre significa mejor.

Si deseas obtener ejemplares fuertes, suele ser preferible seleccionar algunas de las primeras plantas bien desarrolladas y eliminar el exceso.

De esta forma, la planta madre no tiene que mantener una enorme cantidad de crecimiento nuevo simultáneamente.

¿Hay que utilizar fertilizante?

Una planta bien alimentada tendrá mejores condiciones para desarrollar hojas, raíces y estolones.

Si cultivas fresas en macetas, donde los nutrientes disponibles son limitados, puedes utilizar un fertilizante apropiado para fresas o pequeños frutos siguiendo las instrucciones del fabricante.

No aumentes la dosis intentando acelerar el proceso.

Un exceso de fertilizante puede dañar las raíces y producir un crecimiento desequilibrado.

Un sustrato fértil y un programa de nutrición moderado son suficientes.

Evita los supuestos fertilizantes milagrosos

Es frecuente encontrar consejos que prometen producir decenas de estolones utilizando azúcar, levadura, cáscaras de plátano u otros ingredientes domésticos.

Las plantas no funcionan de manera tan sencilla.

La producción de estolones depende de la variedad, la edad de la planta, las temperaturas, la luz, la nutrición y su estado general.

Para multiplicar fresas de forma fiable, resulta mucho más importante proporcionar buenas condiciones de cultivo que añadir ingredientes aleatorios al sustrato.

Revisa las plantas antes de multiplicarlas

Los estolones reproducen vegetativamente la planta madre. Por eso es importante elegir ejemplares sanos.

Evita utilizar como plantas madre aquellas que presenten síntomas persistentes de enfermedades o un crecimiento claramente anormal.

También revisa periódicamente el reverso de las hojas y los brotes jóvenes para detectar posibles plagas.

Cuanto más sana esté la planta original, mejores posibilidades tendrán las nuevas.

¿Cuándo es mejor producir nuevas plantas?

El momento exacto depende del clima y de la variedad de fresa.

En muchas variedades, los estolones aparecen después o durante determinados periodos de crecimiento activo.

En lugar de intentar obligar a la planta a producirlos en una fecha concreta, espera a que empiece a desarrollarlos naturalmente.

Entonces selecciona los más vigorosos y comienza el proceso de enraizamiento.

Después de cortar el estolón

Cuando la nueva planta tenga suficientes raíces, corta la conexión con la planta madre.

Durante los primeros días presta especial atención al riego, porque la planta joven ya no podrá depender de su madre.

Mantén el sustrato ligeramente húmedo, pero nunca saturado de agua.

Si vas a trasladarla a otro lugar con condiciones de luz diferentes, haz el cambio progresivamente.

Una sola planta puede convertirse en muchas

La multiplicación mediante estolones es una de las características más agradecidas del cultivo de fresas. No requiere técnicas complicadas ni equipos especiales.

El método consiste simplemente en mantener una planta madre sana, seleccionar buenos estolones y permitir que las pequeñas rosetas desarrollen raíces antes de separarlas.

Con algo de paciencia, las pequeñas plantas situadas alrededor de la madre irán creciendo hasta convertirse en ejemplares independientes. Así puedes ampliar poco a poco tu cultivo de fresas utilizando las propias plantas que ya tienes en casa.

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