Una mata de cebollino puede mantenerse productiva durante años, pero con el tiempo es frecuente observar un cambio curioso: las hojas continúan creciendo alrededor de los bordes mientras el centro empieza a quedarse vacío, seco o poco poblado.
A primera vista puede parecer que la planta está muriendo. Sin embargo, cuando el resto de la mata continúa sano, muchas veces se trata simplemente de una planta madura que se ha vuelto demasiado densa y necesita renovarse.
La solución consiste en recortar, dividir la mata y replantar las partes más vigorosas. Además de mejorar su aspecto, esta operación proporciona más espacio a las raíces y permite obtener varias plantas a partir de una sola.
¿Por qué el cebollino se queda vacío por el centro?
El cebollino (Allium schoenoprasum) es una planta perenne que produce continuamente nuevos brotes desde su base.
A medida que pasan las temporadas, la mata va aumentando de tamaño hacia el exterior. Las zonas más antiguas del centro pueden perder vigor mientras los brotes jóvenes se concentran alrededor del perímetro.
El resultado es una especie de anillo verde con un centro cada vez más despejado.
También pueden contribuir otros factores, como:
- demasiados años creciendo en el mismo recipiente;
- raíces excesivamente compactadas;
- sustrato agotado;
- falta de espacio;
- acumulación de hojas secas en la base;
- riegos inadecuados.
Cuando el problema es simplemente una mata envejecida y congestionada, dividirla suele ser una excelente forma de renovarla.
El mejor momento para dividirla
La división puede hacerse cuando las temperaturas son moderadas y la planta puede recuperarse sin sufrir un estrés excesivo.
La primavera y el comienzo del otoño suelen ser momentos especialmente adecuados en muchos climas.
Conviene evitar realizar una intervención fuerte durante episodios de calor intenso, heladas o cuando la planta ya está muy debilitada por falta de agua.
Qué necesitas
La operación es sencilla. Prepara:
- unas tijeras limpias y afiladas;
- una pequeña pala;
- sustrato fresco;
- una maceta con buen drenaje si vas a cultivarlo en recipiente;
- agua para el riego final.
Si el cebollino está plantado directamente en el huerto, el procedimiento es prácticamente el mismo.
Paso 1: observa bien la mata
Antes de cortar nada, examina la planta.
Una mata que necesita división suele presentar brotes verdes y vigorosos alrededor del exterior y una zona central más pobre.
Retira primero las hojas completamente secas para poder observar mejor la base.
También es un buen momento para comprobar que no existen señales evidentes de pudrición o una plaga.
Paso 2: recorta las hojas
Antes de manipular las raíces puedes reducir parte del follaje.
Agrupa las hojas y córtalas limpiamente, dejando varios centímetros sobre la base. No es necesario cortar al ras del suelo.
Este recorte facilita la manipulación de la mata y reduce la cantidad de follaje que las raíces recién divididas tendrán que mantener mientras vuelven a establecerse.
Utiliza siempre unas tijeras limpias.
Paso 3: saca cuidadosamente el cepellón
Si está cultivado en maceta, inclina ligeramente el recipiente y extrae la mata procurando conservar las raíces.
En plantas que llevan mucho tiempo en el mismo tiesto, el cepellón puede estar bastante compacto.
No tires de las hojas para sacarlo.
Es preferible sujetar la planta por la base y ayudar a desprender el cepellón presionando suavemente las paredes de la maceta.
Paso 4: divide la mata
Ahora llega la parte importante.
Separa el cepellón en varias porciones, procurando que cada división conserve raíces y varios brotes sanos.
En ocasiones es posible hacerlo cuidadosamente con las manos. Si las raíces están muy compactadas, puede ser necesario utilizar una herramienta limpia.
No necesitas conservar las partes centrales completamente secas o deterioradas.
El objetivo es seleccionar las secciones exteriores más jóvenes y vigorosas para formar las nuevas matas.
Paso 5: renueva parte del sustrato
Si vas a reutilizar la misma maceta, aprovecha para retirar el sustrato más agotado y añadir mezcla fresca.
El recipiente debe tener agujeros de drenaje.
Coloca una o varias divisiones dejando suficiente espacio para que puedan desarrollarse nuevamente.
No entierres profundamente la base de los brotes. Lo ideal es mantener aproximadamente la misma profundidad a la que crecían anteriormente.
Paso 6: riega después del trasplante
Una vez plantadas las divisiones, presiona suavemente el sustrato alrededor de las raíces y realiza un buen riego.
El agua ayuda a asentar la tierra y eliminar grandes bolsas de aire alrededor de las raíces.
Después, mantén una humedad razonablemente uniforme durante el periodo de establecimiento, pero evita dejar el sustrato permanentemente encharcado.
No esperes un resultado espectacular al día siguiente
Después de dividir una mata, la planta necesita tiempo para volver a establecer sus raíces.
El resultado final no es inmediato.
Durante las semanas siguientes deberían comenzar a aparecer nuevos brotes si las condiciones son adecuadas. Poco a poco, las divisiones formarán matas más densas.
Por eso, la imagen de un cebollino completamente rejuvenecido debe entenderse como el resultado del crecimiento posterior, no como un cambio que ocurre en unas horas.
Aprovecha para multiplicar tu cebollino
Una de las ventajas de esta operación es que normalmente terminarás con más de una planta.
Puedes colocar una división nuevamente en la maceta original y plantar las demás en otros recipientes o directamente en el huerto.
Incluso puedes regalar alguna.
De esta manera, una única mata envejecida puede convertirse en varias plantas jóvenes y productivas.
Cómo mantenerlo compacto después de rejuvenecerlo
El cebollino agradece una ubicación luminosa y un sustrato que drene correctamente.
Cosecharlo regularmente también favorece la producción continua de hojas nuevas.
Cuando cortes cebollino para cocinar, utiliza tijeras limpias y realiza cortes limpios en lugar de arrancar las hojas.
También conviene revisar periódicamente el centro de la mata. No hace falta esperar hasta que aparezca un gran hueco para plantearse una nueva división.
¿Cada cuánto tiempo conviene dividir el cebollino?
No existe una frecuencia idéntica para todas las plantas.
El crecimiento dependerá del clima, el tamaño del recipiente, la fertilidad del suelo y las condiciones de cultivo.
En lugar de seguir únicamente un calendario, observa la planta.
Si la mata se vuelve excesivamente grande, produce menos hojas, está muy congestionada o empieza a quedarse vacía por el centro, son buenas señales de que puede haber llegado el momento de renovarla.
Una mata vieja puede darte varias plantas nuevas
Ese hueco que aparece en el centro del cebollino no significa necesariamente que tengas que eliminar toda la planta.
Muchas veces es simplemente la señal de una mata madura que necesita espacio.
Recortar el follaje, sacar el cepellón, dividir las partes vigorosas y replantarlas en sustrato fresco permite comenzar un nuevo ciclo de crecimiento.
Con algo de paciencia y los cuidados adecuados, los nuevos brotes irán llenando nuevamente la planta hasta formar una mata verde, compacta y lista para seguir proporcionando cebollino fresco para la cocina.