Las zinnias son unas de las flores más agradecidas del jardín. Crecen rápido, ofrecen colores espectaculares y pueden florecer durante buena parte de la temporada. Sin embargo, en determinadas condiciones pueden desarrollar tallos demasiado largos, pocas ramificaciones y flores concentradas únicamente en la parte superior.
La buena noticia es que una zinnia que empieza a crecer de esta manera todavía puede convertirse en una planta mucho más compacta, frondosa y cargada de flores. El secreto está en una técnica muy sencilla: el pinzado de los brotes principales.
¿Por qué algunas zinnias crecen demasiado altas?
La zinnia tiene una tendencia natural a dirigir gran parte de su energía hacia el extremo superior del tallo principal. Cuando ese crecimiento domina demasiado, la planta puede terminar formando un tallo largo con pocas ramas laterales.
Además, una iluminación insuficiente puede hacer que los tallos se alarguen buscando más luz. Un exceso de fertilizantes ricos en nitrógeno también puede favorecer mucho follaje y crecimiento vertical en detrimento de una estructura equilibrada y una floración abundante.
Por eso, además de proporcionarle suficiente sol, conviene intervenir cuando la planta todavía está en pleno crecimiento.
El truco: pinzar el extremo de los tallos
El pinzado consiste simplemente en eliminar la punta de crecimiento de un tallo justo por encima de un par de hojas.
Al desaparecer ese punto de crecimiento dominante, la planta comienza a desarrollar con mayor fuerza los brotes laterales situados debajo del corte.
En lugar de continuar formando únicamente un tallo largo, aparecen varias ramas nuevas.
Y cada una de esas ramas puede terminar produciendo sus propios botones florales.
El resultado es una planta más ancha, equilibrada y con muchos más puntos potenciales de floración.
Cómo hacerlo correctamente
Busca un tallo sano que tenga varios pares de hojas bien desarrollados.
Con unas tijeras pequeñas y limpias, o simplemente con los dedos si el brote todavía es muy tierno, retira la punta del tallo realizando el corte ligeramente por encima de un nudo, es decir, del punto donde nacen dos hojas.
No es necesario eliminar una gran parte de la planta.
Un pequeño pinzado es suficiente para modificar su patrón de crecimiento.
Durante las siguientes semanas deberían empezar a aparecer nuevos brotes en las axilas de las hojas que permanecieron debajo del corte.
Cuando esas nuevas ramas hayan crecido, la zinnia adquirirá progresivamente una forma mucho más tupida.
¿Cuándo conviene pinzar una zinnia?
El mejor momento es cuando la planta es joven y está creciendo activamente.
Una zinnia que ya tiene varios pares de hojas verdaderas y un tallo suficientemente fuerte suele responder muy bien al pinzado.
Si la planta ya está floreciendo, también se pueden recortar determinados tallos demasiado largos, aunque es preferible hacerlo de manera gradual para no retirar demasiadas flores y hojas al mismo tiempo.
Después del corte, la planta necesita un poco de tiempo para desarrollar nuevas ramificaciones antes de volver a producir numerosos botones.
Mucho sol para conseguir una planta compacta
El pinzado funciona mucho mejor cuando la zinnia recibe las condiciones adecuadas.
Estas plantas necesitan abundante luz solar directa.
Cuando reciben poca luz, los tallos pueden alargarse excesivamente y volverse más débiles. Si están cultivadas en maceta, conviene situarlas en una zona muy luminosa y soleada.
Una buena exposición también favorece una floración más generosa.
Cuidado con el exceso de agua
Las zinnias prefieren un sustrato que drene correctamente.
Riega cuando la capa superficial de la tierra empiece a secarse y evita mantener permanentemente empapado el sustrato.
En macetas es especialmente importante que existan suficientes agujeros de drenaje.
Siempre que sea posible, dirige el agua hacia la base de la planta en lugar de mojar constantemente las hojas. Una buena circulación de aire alrededor del follaje también ayuda a mantener las plantas en mejores condiciones.
Retira las flores marchitas
Existe otro gesto sencillo que ayuda a prolongar el espectáculo: eliminar regularmente las flores que empiezan a marchitarse.
Si dejamos que todas las flores completen su ciclo y produzcan semillas, la planta comienza a invertir más energía en esa tarea.
Al cortar las cabezas florales envejecidas por encima de unas hojas sanas, estimulamos a la zinnia para que continúe desarrollando nuevos brotes y botones mientras las condiciones sean favorables.
Además, este mantenimiento conserva una apariencia mucho más limpia y atractiva.
Una fertilización equilibrada
No hace falta alimentar excesivamente las zinnias.
Si están cultivadas en un sustrato razonablemente fértil, pueden desarrollarse perfectamente con una nutrición moderada.
El error está en intentar solucionar una planta poco frondosa aplicando grandes cantidades de fertilizante nitrogenado. Esto puede provocar todavía más crecimiento verde sin garantizar una floración proporcional.
Es preferible mantener una fertilización equilibrada y seguir las cantidades recomendadas para el producto utilizado.
¿Qué cambios deberías observar?
Después del pinzado no aparecerán decenas de flores de un día para otro.
Primero notarás pequeños brotes nuevos alrededor de los nudos situados debajo del corte. Estos brotes irán formando ramas laterales y la estructura de la planta empezará a ensancharse.
Con suficiente sol, riego adecuado y la eliminación periódica de las flores marchitas, esas nuevas ramas podrán producir más botones.
Así, aquella zinnia alta y algo desgarbada puede terminar convirtiéndose en una mata más compacta, ramificada y llena de color.
El detalle que marca la diferencia
No esperes necesariamente a que la zinnia alcance una gran altura para intervenir.
Realizar el primer pinzado mientras la planta todavía es joven permite construir desde el principio una estructura mucho más ramificada.
Después, basta con mantener una buena exposición solar, regar correctamente y retirar las flores marchitas.
Es un gesto pequeño, pero cambia completamente la forma en la que crece la planta: menos tallos largos y solitarios, más ramas laterales y muchos más lugares donde pueden aparecer nuevas flores durante la temporada.