El truco para conseguir que el cebollino vuelva a crecer compacto cuando se abre por el centro

El cebollino puede crecer estupendamente durante varias temporadas y, de repente, empezar a presentar un aspecto extraño: muchas hojas verdes alrededor del borde y un hueco cada vez mayor justo en el centro de la mata.

Aunque pueda parecer que la planta está muriendo, muchas veces ocurre todo lo contrario. El cebollino ha crecido tanto que las partes jóvenes se han desplazado hacia el exterior, mientras que la zona central, más antigua, ha ido perdiendo vigor.

Cuando esto sucede, hay un truco especialmente útil: dividir la mata y replantar las secciones más vigorosas. De esta manera se renueva el espacio disponible para las raíces y se favorece la formación de nuevas matas compactas.

¿Por qué el cebollino se abre por el centro?

El cebollino (Allium schoenoprasum) es una planta perenne que forma grupos de pequeños bulbos y brotes.

A medida que estos se multiplican, la mata aumenta progresivamente de diámetro. Los brotes nuevos tienden a desarrollarse alrededor de los bordes mientras la parte central envejece.

Después de varias temporadas puede aparecer el característico efecto de « corona »: verde alrededor y prácticamente vacío en medio.

Este fenómeno puede hacerse todavía más evidente cuando el cebollino lleva mucho tiempo en una maceta pequeña.

Las raíces tienen cada vez menos espacio y compiten por agua y nutrientes.

La solución no consiste simplemente en rellenar el hueco

Cuando aparece un agujero central, una reacción habitual es añadir tierra en esa zona esperando que vuelvan a salir hojas.

Pero si la mata está envejecida y congestionada, esto no soluciona el verdadero problema.

Lo que necesita la planta es espacio para que sus secciones más jóvenes puedan seguir desarrollándose.

Por eso la división resulta tan útil.

Cuándo conviene rejuvenecer la mata

La primavera y el comienzo del otoño suelen ofrecer buenas condiciones para dividir cebollino en muchos climas, especialmente cuando las temperaturas son moderadas.

Es mejor evitar realizar una división importante durante una ola de calor o cuando la planta está sometida a un fuerte estrés hídrico.

Observa también su estado general.

Si únicamente hay un hueco central pero los brotes exteriores son verdes y vigorosos, tienes excelentes candidatos para formar las nuevas matas.

Paso 1: recorta las hojas

Antes de extraer la planta puedes reducir parte del follaje con unas tijeras limpias.

Agrupa las hojas y realiza un corte uniforme, dejando varios centímetros de crecimiento sobre la base.

No es necesario cortar completamente a ras del sustrato.

Este recorte facilita la manipulación y permite observar mucho mejor cómo está formada la mata.

Aprovecha también para eliminar hojas amarillas o completamente secas.

Paso 2: extrae el cepellón

Si cultivas el cebollino en maceta, extrae cuidadosamente toda la planta.

Cuando lleva varios años en el mismo recipiente, es posible que encuentres un cepellón muy compacto y lleno de raíces.

Evita tirar directamente de las hojas.

Inclina el recipiente, sujeta la mata por la base y ve liberando el cepellón con cuidado.

Una vez fuera podrás comprobar mucho mejor qué partes están jóvenes y cuáles han perdido vigor.

Paso 3: divide la mata en varias secciones

Este es el paso fundamental.

Separa la mata en grupos más pequeños, procurando que cada división conserve una buena cantidad de raíces y varios brotes sanos.

Dependiendo de lo compacta que esté, podrás separarla con las manos o necesitarás ayudarte cuidadosamente con una herramienta limpia.

No hace falta conservar una sección central completamente seca o deteriorada.

Las divisiones más interesantes suelen proceder de las zonas exteriores, donde se encuentran los brotes jóvenes y vigorosos.

Paso 4: vuelve a plantar sin amontonarlas

Añade sustrato fresco a una maceta con buenos agujeros de drenaje.

Ahora tienes dos posibilidades.

Puedes plantar una división en la maceta original y colocar las demás en otros recipientes, o utilizar varias divisiones pequeñas dejando cierta separación entre ellas.

No intentes llenar inmediatamente todo el recipiente.

Deja espacio para que cada grupo produzca nuevos brotes y vuelva a expandirse.

Mantén las plantas aproximadamente a la misma profundidad a la que estaban creciendo antes.

Paso 5: riega después de plantar

Una vez colocadas las divisiones, presiona ligeramente el sustrato alrededor de las raíces.

Después realiza un riego suficiente para humedecer bien la tierra y ayudar a que esta se asiente alrededor del sistema radicular.

Durante los primeros días presta algo más de atención a la humedad.

El sustrato no debería secarse completamente durante el establecimiento, pero tampoco debe permanecer continuamente encharcado.

Un buen drenaje sigue siendo fundamental.

¿Cuándo volverá a verse compacto?

Aquí es importante tener paciencia.

El cebollino no pasa de una mata abierta a una planta completamente tupida en un solo día.

Después de la división necesita establecer nuevamente sus raíces. A continuación empezará a emitir crecimiento fresco.

Con las condiciones adecuadas, los nuevos brotes irán ocupando progresivamente el espacio disponible hasta formar nuevamente grupos densos y verdes.

El tiempo necesario dependerá de la época del año, la temperatura, la luz y el estado inicial de las divisiones.

Aprovecha la división para conseguir más plantas

Lo interesante de este método es que rejuvenecer el cebollino también permite multiplicarlo.

Una mata grande puede proporcionar varias divisiones.

Puedes conservar una en la maceta original, colocar otra en el huerto y plantar las restantes en pequeños recipientes.

Así, en lugar de tener una sola planta envejecida y abierta por el centro, puedes terminar con varias matas jóvenes que continuarán creciendo durante las siguientes temporadas.

¿Conviene abonar después?

No necesitas compensar el trasplante con una gran cantidad de fertilizante.

Si has utilizado un sustrato fresco y adecuado, deja primero que las raíces se establezcan.

Posteriormente puedes mantener el cebollino con una nutrición equilibrada siguiendo las necesidades del cultivo y las indicaciones del producto utilizado.

Un exceso de fertilizante no hará que la mata se cierre de un día para otro.

El espacio, unas raíces sanas, la humedad adecuada y suficiente luz son mucho más importantes.

La cosecha también ayuda a mantenerlo cuidado

Una vez que el cebollino vuelva a crecer con fuerza, puedes cosechar sus hojas regularmente.

Utiliza tijeras limpias y corta únicamente la cantidad que necesites.

Además, retira las hojas secas que puedan ir acumulándose en el interior de la mata.

Esto permite observar mejor su evolución y detectar con antelación cuándo empieza a congestionarse nuevamente.

¿Y si el centro está negro o podrido?

Un centro vacío por envejecimiento no debe confundirse con una planta afectada por pudrición.

Si encuentras tejidos blandos, raíces podridas, mal olor o una degradación rápida de toda la planta, puede existir otro problema relacionado con exceso de humedad, enfermedades o malas condiciones de cultivo.

En ese caso, simplemente dividir y volver a plantar las partes dañadas no solucionará necesariamente la causa.

Selecciona únicamente secciones claramente sanas y revisa las condiciones de drenaje y riego.

No esperes hasta que toda la maceta esté saturada

Una de las mejores formas de mantener el cebollino compacto es observar cómo evoluciona año tras año.

Cuando notes que la mata se vuelve demasiado grande para su recipiente, que los brotes se concentran en los extremos o que empieza a formarse un pequeño hueco central, puedes plantearte dividirla.

Resulta mucho más sencillo rejuvenecer una planta todavía vigorosa que esperar hasta que gran parte de ella esté debilitada.

Una mata abierta puede convertirse en varias matas vigorosas

Ese hueco central que parece arruinar el aspecto del cebollino puede ser simplemente una señal de que ha llegado el momento de renovarlo.

Recorta el follaje, extrae cuidadosamente el cepellón, conserva las secciones exteriores más sanas, divídelas y replántalas con espacio suficiente.

Después solo queda proporcionarles agua, luz y tiempo.

Los nuevos brotes irán apareciendo progresivamente y cada división podrá desarrollarse hasta convertirse en una mata más joven, densa y compacta, lista para seguir proporcionando cebollino fresco durante muchas cosechas.

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