El truco casero para limpiar los rodillos y cepillos de la aspiradora llenos de pelos y suciedad

La aspiradora puede parecer perfectamente limpia por fuera y, sin embargo, esconder una auténtica maraña de pelos, fibras y polvo en la parte que está en contacto con el suelo. Basta con darle la vuelta al cabezal para descubrir que el rodillo está prácticamente cubierto.

Este problema es especialmente frecuente en casas con mascotas o personas de pelo largo. Los cabellos se enrollan alrededor del cepillo giratorio y, poco a poco, pueden dificultar su movimiento y reducir la eficacia de la limpieza.

La buena noticia es que no hace falta sustituir el rodillo cada vez que se llena de pelos. Con unas herramientas sencillas y unos minutos de mantenimiento es posible dejarlo mucho más limpio.

¿Por qué se acumulan tantos pelos en el rodillo?

Los cepillos giratorios están diseñados para levantar polvo, migas, fibras y pelos de alfombras y suelos.

El problema aparece cuando los cabellos largos no llegan al depósito. En lugar de ser aspirados completamente, se enrollan alrededor del eje del rodillo.

Con cada pasada se añaden nuevos pelos y fibras hasta formar una capa compacta.

Cuando la acumulación es importante, el rodillo puede girar con mayor dificultad. En algunos modelos esto puede afectar al rendimiento e incluso provocar que el aparato se detenga como medida de protección.

Lo primero: desconecta completamente la aspiradora

Antes de tocar el cepillo, apaga la aspiradora.

Si funciona conectada a la corriente, desenchúfala. Si es inalámbrica y dispone de una batería extraíble, retírala cuando el fabricante lo recomiende.

Nunca intentes quitar pelos de un cepillo motorizado mientras el aparato esté conectado o pueda ponerse en marcha accidentalmente.

Después coloca el cabezal boca arriba sobre una superficie estable y bien iluminada.

El truco más sencillo: cortar los pelos longitudinalmente

Cuando hay una capa gruesa de cabellos enrollados, intentar tirar de ellos directamente puede resultar frustrante.

Es mucho más sencillo cortar la maraña a lo largo del rodillo.

Algunos cabezales incorporan una ranura específicamente diseñada para facilitar esta tarea. Si tu modelo la tiene, úsala como guía.

Puedes utilizar unas tijeras pequeñas o la herramienta de limpieza suministrada con la aspiradora.

Introduce únicamente la punta necesaria para cortar los cabellos y trabaja despacio para evitar dañar las cerdas o la superficie del rodillo.

Una vez cortados, los mechones salen con mucha más facilidad.

Retira los pelos poco a poco

Después de realizar uno o varios cortes longitudinales, tira de los cabellos con los dedos.

Si están demasiado compactados, unas pinzas pueden resultar muy útiles.

Gira manualmente el rodillo, si el diseño lo permite, y continúa retirando los restos hasta completar toda la circunferencia.

No olvides revisar los extremos.

Es frecuente encontrar cabellos fuertemente enrollados alrededor de los puntos donde el rodillo se une al cabezal.

Si el rodillo es desmontable, la limpieza resulta más fácil

Muchos modelos modernos permiten extraer el rodillo sin desmontar todo el cabezal.

Consulta el manual antes de forzar pestañas, tornillos o cierres.

Si puede retirarse, sácalo siguiendo las instrucciones del fabricante. Esto permite acceder mucho mejor a los extremos y eliminar las fibras que quedan ocultas.

También podrás comprobar si existen hilos enrollados alrededor del eje.

Un cepillo pequeño ayuda con el polvo

Una vez retirados los cabellos largos, normalmente queda una capa de polvo adherida entre las cerdas.

Para eliminarla puedes utilizar un pequeño cepillo de limpieza seco.

Pásalo suavemente entre las filas de cerdas y por las esquinas del cabezal.

Un paño de microfibra ligeramente humedecido también puede servir para limpiar las piezas de plástico, siempre evitando motores, conexiones eléctricas y otras partes sensibles.

¿Se puede lavar el rodillo con agua?

Depende completamente del modelo.

Algunos rodillos desmontables son lavables, mientras que otros contienen piezas, rodamientos o materiales que no deben mojarse.

Por eso no sumerjas el cabezal ni el rodillo en agua sin comprobar primero las instrucciones del fabricante.

Si el rodillo es lavable, enjuágalo siguiendo las indicaciones correspondientes y deja que se seque completamente antes de volver a instalarlo.

No montes una pieza todavía húmeda.

No olvides las ruedas pequeñas

Mientras tienes la aspiradora boca arriba, observa las ruedas del cabezal.

Los pelos también pueden enrollarse alrededor de sus ejes.

Retira cuidadosamente los cabellos visibles con pinzas o con la herramienta de limpieza. Si necesitas utilizar tijeras, extrema la precaución para no cortar piezas de goma o plástico.

Una rueda bloqueada puede hacer que el cabezal se desplace peor por el suelo.

Revisa también la entrada de aspiración

A veces el problema no termina en el rodillo.

Mira el conducto situado detrás del cepillo. Una bola compacta de pelusa puede quedar atrapada justo en la entrada.

Retira solamente aquello a lo que puedas acceder de forma segura y sin desmontar componentes que el fabricante no indique que son extraíbles.

Si encuentras una obstrucción profunda, consulta el manual para conocer el procedimiento correcto.

Limpia el depósito y los filtros

Un rodillo impecable no solucionará por sí solo una aspiradora que ha perdido potencia.

Vacía el depósito o cambia la bolsa cuando sea necesario y revisa los filtros.

Algunos filtros son lavables y otros deben sustituirse. No laves un filtro salvo que el fabricante indique expresamente que puede hacerse.

Cuando un filtro lavable se moja, debe estar completamente seco antes de volver a colocarlo.

La combinación de un rodillo limpio, conductos despejados y filtros correctamente mantenidos ayuda a conservar el rendimiento del aparato.

Lo que no conviene hacer

Evita pasar una cuchilla sin control directamente sobre las cerdas. Es fácil cortar el propio cepillo o dañar una pieza cercana.

Tampoco tires violentamente de una maraña compacta. Si está atrapada alrededor del eje, es preferible cortarla en varios puntos y retirarla poco a poco.

No apliques aceites o lubricantes domésticos en el mecanismo sin que lo indique el fabricante.

Y nunca viertas agua directamente dentro de un cabezal motorizado.

¿Cada cuánto tiempo debería limpiarse?

Depende de cada hogar.

En una vivienda con varias mascotas, el rodillo puede necesitar una revisión frecuente. En una casa sin animales y con poco pelo largo, la acumulación será mucho más lenta.

Una buena costumbre consiste en mirar la parte inferior del cabezal al vaciar el depósito.

Si ya puedes ver una capa de cabellos alrededor del rodillo, no esperes a que se convierta en una masa compacta.

Eliminar diez pelos ahora es mucho más sencillo que retirar cientos unas semanas después.

Una moneda o un destornillador pueden ser necesarios

Algunos cabezales incorporan una tapa lateral que se abre girando un cierre.

Dependiendo del modelo, puede necesitarse una moneda o un destornillador.

Utiliza únicamente la herramienta apropiada y sigue las indicaciones del manual. No fuerces el mecanismo.

Una vez abierto, recuerda la posición exacta de cada pieza para volver a montar correctamente el rodillo.

¿Cómo saber si algo no funciona bien?

Después de limpiar y montar el cabezal, el rodillo debería girar normalmente.

Si continúa bloqueado, produce un ruido extraño, desprende olor a quemado o la aspiradora muestra repetidamente un error, deja de utilizarla hasta identificar el problema.

Puede existir una obstrucción interna, una correa deteriorada o un fallo del mecanismo que no se resuelva simplemente retirando los pelos.

En esos casos conviene consultar el manual o el servicio técnico correspondiente.

Un mantenimiento de cinco minutos puede marcar la diferencia

No necesitamos esperar a que el cepillo quede completamente cubierto de suciedad.

Una revisión periódica permite retirar los cabellos antes de que se compacten alrededor del rodillo y de sus extremos.

El procedimiento básico es muy sencillo: desconecta la aspiradora, abre el cabezal cuando sea necesario, corta cuidadosamente los pelos enrollados, retíralos con los dedos o unas pinzas y elimina el polvo restante con un pequeño cepillo.

Después revisa las ruedas, la entrada de aspiración, el depósito y los filtros.

Son unos minutos de mantenimiento que pueden ayudar a que el cabezal vuelva a girar libremente y a mantener la aspiradora en mejores condiciones durante más tiempo.

Laisser un commentaire

Votre adresse e-mail ne sera pas publiée. Les champs obligatoires sont indiqués avec *