Cultivar cilantro en casa parece sencillo hasta que ocurre algo muy común: la planta crece rápidamente, produce unas cuantas hojas bonitas y, poco después, comienza a desarrollar tallos largos y flores. En cuestión de semanas, aquel cilantro compacto y frondoso cambia completamente de aspecto.
No significa necesariamente que hayas hecho algo mal. El cilantro (Coriandrum sativum) es una planta de ciclo relativamente corto y la floración forma parte de su desarrollo natural. Sin embargo, el calor, la falta de agua y otras situaciones de estrés pueden acelerar este proceso.
La buena noticia es que algunos cambios sencillos en el cultivo pueden ayudar a mantenerlo produciendo hojas tiernas durante más tiempo.
¿Por qué el cilantro florece tan rápidamente?
Cuando el cilantro empieza a desarrollar un tallo central alto, hojas superiores más finas y finalmente pequeñas flores blancas, está entrando en su fase reproductiva.
Este proceso se conoce habitualmente como espigado o subida a flor.
La temperatura desempeña un papel especialmente importante. El cilantro prefiere condiciones relativamente frescas y, cuando llegan días calurosos y largos, tiende a completar su ciclo con mayor rapidez.
Otros factores que pueden favorecer el estrés de la planta son:
- Tierra que se seca con demasiada frecuencia
- Temperaturas elevadas
- Exposición intensa al sol durante las horas más calurosas
- Trasplantes que dañan las raíces
- Macetas demasiado pequeñas o poco profundas
Por eso, mantener un cilantro frondoso no consiste simplemente en cortar las flores. Hay que mejorar las condiciones que retrasan su aparición.
El secreto principal: mantener las raíces frescas y la humedad estable
Si quieres prolongar la producción de hojas, presta especial atención a la temperatura y la humedad alrededor de las raíces.
El cilantro necesita agua suficiente para mantener un crecimiento constante, pero tampoco tolera bien un sustrato permanentemente encharcado.
Introduce un dedo aproximadamente 2 cm en la tierra. Si la capa superficial empieza a sentirse seca, probablemente sea momento de regar.
En épocas calurosas, una fina capa de acolchado orgánico sobre el sustrato puede ayudar a conservar la humedad y reducir las fluctuaciones de temperatura.
Evita el sol más fuerte en climas cálidos
El cilantro necesita luz para crecer correctamente, pero eso no significa que deba permanecer bajo un sol abrasador durante todo el día.
En primavera y en zonas de temperaturas suaves puede desarrollarse perfectamente con varias horas de sol.
Cuando llega el calor intenso, en cambio, suele ser preferible una ubicación que reciba sol por la mañana y algo de sombra durante las horas más calurosas de la tarde.
En macetas esto resulta especialmente fácil: simplemente puedes trasladarlas a una posición más protegida cuando cambie la estación.
La maceta también importa. Un recipiente pequeño expuesto directamente al sol puede calentarse y secarse con mucha rapidez.
No esperes demasiado para cosechar
Otro hábito útil consiste en cosechar las hojas regularmente.
Cuando las plantas hayan alcanzado un tamaño suficiente, corta primero los tallos exteriores y deja que la parte central continúe creciendo.
No retires demasiada vegetación de una sola vez. La planta necesita conservar hojas suficientes para seguir realizando la fotosíntesis.
Una cosecha ligera y frecuente proporciona cilantro fresco para la cocina y evita tener que esperar hasta que la planta sea enorme.
Sin embargo, conviene aclarar algo: cosechar regularmente no detendrá indefinidamente la floración. Si las temperaturas son altas y la planta ha llegado al final de su ciclo, finalmente florecerá.
¿Hay que cortar los tallos florales?
Si aparece un tallo floral muy temprano, puedes retirarlo para aprovechar durante algo más de tiempo el crecimiento vegetativo.
Pero cortar continuamente las flores no resuelve la causa del problema.
Una vez que el cilantro está decidido a florecer, suele seguir intentando producir nuevos tallos florales. En ese momento puede ser más práctico dejar que algunas plantas completen su ciclo mientras comienzas una nueva siembra.
Y aquí aparece probablemente la estrategia más eficaz para tener cilantro durante mucho tiempo.
No plantes todo el cilantro el mismo día
En lugar de sembrar una gran cantidad de semillas de una sola vez, haz siembras escalonadas.
Puedes sembrar una pequeña tanda y, aproximadamente dos o tres semanas después, sembrar otra.
Después, repite el proceso.
Así, cuando las primeras plantas comiencen a florecer, las siguientes estarán entrando en su mejor fase de producción de hojas.
Este sistema suele funcionar mucho mejor que intentar conservar una única planta durante meses.
Un ejemplo sencillo
Puedes organizar tus macetas de esta manera:
Semana 1: primera siembra.
Semana 3: segunda siembra.
Semana 5: tercera siembra.
Mientras cosechas las plantas más desarrolladas, las siguientes van creciendo.
La frecuencia exacta puede ajustarse según la temperatura y la velocidad de crecimiento del cilantro en tu zona.
Elige bien la maceta
Aunque el cilantro no necesita un recipiente gigantesco, agradece disponer de suficiente profundidad.
Su raíz principal puede desarrollarse bastante y no le gusta demasiado que la manipulen.
Por esta misma razón, muchas personas obtienen buenos resultados sembrando directamente en la maceta definitiva en lugar de germinar las plantas en recipientes pequeños y trasplantarlas repetidamente.
Asegúrate también de que existan agujeros de drenaje.
El objetivo es conseguir una tierra uniformemente húmeda, no saturada de agua.
Cuidado con el exceso de fertilizante
Puede resultar tentador añadir grandes cantidades de fertilizante pensando que así obtendremos hojas enormes.
No siempre es necesario.
Si utilizas un sustrato de buena calidad y razonablemente fértil, el cilantro puede crecer perfectamente sin una fertilización excesiva.
Demasiado fertilizante, especialmente aplicado sin conocer las necesidades del sustrato, puede causar más problemas que beneficios.
Para el cultivo doméstico suele ser más importante proporcionar buena tierra, humedad constante, luz adecuada y temperaturas moderadas.
¿Qué hacer cuando finalmente florece?
No hay que considerar la floración como un fracaso.
Las pequeñas flores del cilantro pueden atraer insectos beneficiosos y, si permites que la planta continúe desarrollándose, acabará produciendo semillas.
Esas semillas son precisamente el coriandro, utilizado como especia en numerosas cocinas.
También puedes conservar algunas semillas maduras y secas para futuras siembras, siempre que procedan de plantas sanas.
De esta manera, incluso una planta que ha dejado de proporcionar muchas hojas puede seguir siendo útil.
La combinación que realmente funciona
No existe un truco capaz de impedir para siempre que el cilantro florezca. Es una planta anual y completar su ciclo forma parte de su naturaleza.
Pero sí puedes retrasar el proceso y, sobre todo, conseguir una cosecha mucho más continua.
La estrategia consiste en combinar varios hábitos: mantener el sustrato uniformemente húmedo, proteger las plantas del calor excesivo, proporcionar sombra durante las horas más intensas cuando sea necesario, cosechar regularmente y realizar nuevas siembras cada pocas semanas.
Con estas sencillas precauciones, en lugar de depender de una única planta que pasa rápidamente de frondosa a florecida, podrás disfrutar de varias generaciones de cilantro joven, verde y aromático durante mucho más tiempo.