Las bandejas de plástico blanco son prácticas, ligeras y fáciles de limpiar, pero tienen un inconveniente: determinadas salsas pueden dejar manchas amarillas, naranjas o rojizas incluso después de lavarlas. El tomate, el pimentón, el curry y algunos alimentos con colorantes intensos son especialmente problemáticos.
Cuando la mancha acaba de aparecer, normalmente puede eliminarse con una limpieza sencilla. Si lleva varios días impregnada en el plástico, será necesario dejar actuar el producto durante más tiempo, pero sin recurrir inmediatamente a limpiadores agresivos que puedan deteriorar la superficie.
Qué necesitas
Para una bandeja de tamaño medio prepara:
- 2 cucharadas de bicarbonato de sodio
- 1 cucharadita de jabón lavavajillas
- Agua tibia
- Una esponja suave
- Un paño de microfibra
- Un recipiente pequeño
- Guantes de limpieza
También puede ser útil disponer de un lugar soleado si la bandeja continúa ligeramente coloreada después de la limpieza.
Primero elimina todos los restos de salsa
Antes de tratar la coloración, lava la bandeja con agua tibia y unas gotas de jabón lavavajillas.
Este primer lavado elimina la grasa y los restos superficiales. Es importante porque una película de grasa puede impedir que el tratamiento posterior entre correctamente en contacto con la mancha.
Aclara bien la bandeja y déjala ligeramente húmeda.
Prepara una pasta de bicarbonato
Coloca dos cucharadas de bicarbonato en un recipiente pequeño.
Añade aproximadamente una cucharadita de jabón lavavajillas y después incorpora unas gotas de agua hasta obtener una pasta cremosa.
No debe quedar excesivamente líquida.
Extiende una capa fina sobre las manchas de salsa, especialmente en las zonas amarillas, anaranjadas o rojizas.
Deja actuar entre 15 y 30 minutos.
Frota sin rayar el plástico
Una vez transcurrido el tiempo de actuación, utiliza una esponja suave ligeramente humedecida.
Realiza movimientos circulares sin ejercer demasiada presión.
Presta especial atención a las esquinas y bordes, donde suelen acumularse restos de grasa y pigmentos.
Si la bandeja tiene una superficie brillante, evita los estropajos abrasivos. Aunque pueden eliminar parte de la mancha rápidamente, también pueden producir pequeños arañazos que harán que la suciedad se adhiera con mayor facilidad en el futuro.
Aclara y comprueba el resultado
Retira completamente la pasta con abundante agua.
Después lava nuevamente la bandeja con una pequeña cantidad de jabón lavavajillas y aclárala.
Sécala con un paño limpio para comprobar el resultado real.
Muchas manchas recientes deberían haberse reducido considerablemente o desaparecido después de este procedimiento.
Qué hacer con las manchas persistentes
Si todavía queda una ligera coloración, no es necesario empezar inmediatamente con productos más fuertes.
Puedes repetir el tratamiento de bicarbonato una segunda vez y dejarlo actuar unos 30 minutos.
Otra posibilidad para determinadas bandejas blancas es aprovechar la luz solar. Después de lavar perfectamente la bandeja, déjala unas horas en un lugar soleado.
La luz puede ayudar a disminuir algunos pigmentos orgánicos, especialmente los procedentes de tomate.
Sin embargo, no conviene dejar el plástico durante días enteros bajo un sol intenso, ya que una exposición excesiva puede acelerar su envejecimiento.
Una alternativa con agua oxigenada
Para manchas particularmente resistentes en plástico blanco puede utilizarse agua oxigenada doméstica al 3 %, siempre que el fabricante no indique lo contrario.
Primero realiza una prueba en una esquina poco visible.
Humedece ligeramente un paño blanco limpio con agua oxigenada y colócalo sobre la zona coloreada durante unos minutos. Después retíralo, lava la bandeja cuidadosamente con agua y jabón y aclárala abundantemente.
Si la bandeja está destinada a entrar en contacto con alimentos, es especialmente importante eliminar completamente cualquier residuo antes de volver a utilizarla.
Nunca mezcles agua oxigenada con lejía, vinagre ni otros productos de limpieza.
¿Se puede utilizar lejía?
La lejía puede decolorar determinadas manchas, pero no debería ser la primera opción.
Además, no todos los plásticos toleran bien tratamientos fuertes o repetidos. Si el fabricante permite expresamente utilizar una solución con lejía, sigue exactamente las concentraciones y los tiempos indicados en sus instrucciones.
No improvises mezclas concentradas.
Y, sobre todo, nunca mezcles lejía con vinagre, amoníaco, alcohol u otros limpiadores domésticos.
El error de guardar la bandeja todavía grasienta
Una de las mejores maneras de evitar estas manchas consiste en lavar la bandeja inmediatamente después de utilizarla.
Cuando una salsa con tomate, especias o aceite permanece varias horas sobre plástico blanco, sus pigmentos tienen más tiempo para adherirse.
Retira primero el exceso de salsa con papel de cocina y después lava la bandeja con agua tibia y jabón.
No es recomendable frotar inicialmente una gran cantidad de salsa por toda la superficie, porque esto puede extender la grasa coloreada a zonas que estaban limpias.
Cuidado con el agua demasiado caliente
El agua tibia ayuda a eliminar la grasa, pero utilizar agua extremadamente caliente no necesariamente mejora el resultado.
Dependiendo del tipo de plástico, las temperaturas elevadas pueden deformar la bandeja o deteriorar su acabado.
Si utilizas lavavajillas, comprueba previamente que la bandeja está identificada como apta para este tipo de lavado.
Cómo evitar que vuelva a mancharse
Cuando sirvas alimentos con tomate, curry, pimentón u otras salsas muy pigmentadas, intenta retirar los restos inmediatamente después de terminar.
No dejes una bandeja sucia durante toda la noche.
Un lavado rápido con jabón lavavajillas suele ser suficiente para impedir que una mancha reciente se convierta en una coloración persistente.
También es conveniente evitar cuchillos y utensilios que rayen la superficie. Los pequeños arañazos pueden retener grasa y pigmentos y hacer que las manchas futuras sean más difíciles de eliminar.
Cuándo es mejor reemplazar la bandeja
Una bandeja ligeramente coloreada no necesariamente está deteriorada. Sin embargo, conviene considerar su sustitución si presenta grietas profundas, zonas descascarilladas, deformaciones importantes o una superficie extremadamente rayada, especialmente cuando se utiliza para servir alimentos.
Las grietas y arañazos profundos son mucho más difíciles de limpiar correctamente.
Un mantenimiento sencillo para conservar el blanco
La combinación de una limpieza rápida después de cada uso y un tratamiento localizado con bicarbonato suele ser suficiente para mantener en buen estado una bandeja blanca.
La clave está en actuar antes de que los pigmentos permanezcan demasiado tiempo sobre el plástico. Con jabón, bicarbonato, una esponja suave y un poco de paciencia es posible reducir muchas de esas manchas de salsa sin dañar innecesariamente la superficie.