El método para multiplicar geranios con esquejes y obtener nuevas plantas sin comprar más

Los geranios son plantas muy agradecidas y una de sus grandes ventajas es que pueden multiplicarse fácilmente mediante esquejes. A partir de una planta adulta y sana es posible obtener varias plantas nuevas sin necesidad de comprar más ejemplares.

El procedimiento consiste en cortar pequeños fragmentos de tallo, prepararlos correctamente y favorecer la aparición de nuevas raíces. Aunque también es posible enraizar determinados esquejes en agua, para los geranios suele resultar práctico plantarlos directamente en un sustrato ligero y bien drenado, reduciendo así el riesgo de dañar raíces jóvenes durante un trasplante posterior.

La clave está en elegir tallos sanos, evitar el exceso de humedad y tener paciencia durante las primeras semanas.

Cuál es el mejor momento para hacer esquejes

Los esquejes pueden realizarse cuando la planta está creciendo activamente y las temperaturas son moderadas.

La primavera y el final del verano suelen ofrecer buenas condiciones en muchos climas, aunque el momento exacto dependerá de las temperaturas locales y de dónde se cultive la planta.

Evita trabajar durante episodios de calor extremo si no puedes proteger posteriormente los esquejes.

También es preferible elegir una planta madre sana y vigorosa. No merece la pena propagar tallos afectados por plagas, podredumbre o enfermedades.

Material necesario

Para preparar varios esquejes necesitarás:

  • Un geranio sano
  • Tijeras de poda pequeñas y afiladas
  • Alcohol para limpiar las herramientas
  • Macetas pequeñas con agujeros de drenaje
  • Sustrato ligero para macetas
  • Perlita o material aireante, opcional
  • Agua
  • Una mesa o superficie limpia

La hormona de enraizamiento puede utilizarse, pero no es imprescindible para conseguir que muchos geranios desarrollen raíces.

1. Elegir los mejores tallos

Busca brotes sanos, verdes y firmes.

Evita tallos demasiado débiles, amarillentos o dañados. También es preferible utilizar un brote sin flores.

Si el tallo seleccionado tiene flores o botones florales, retíralos. Durante el enraizamiento interesa que el esqueje concentre sus recursos en mantenerse vivo y producir raíces, no en mantener una floración.

Un esqueje de aproximadamente 8 a 12 centímetros suele resultar manejable, aunque no es necesario medir cada tallo exactamente.

Lo realmente importante es que tenga varios nudos y tejido sano.

2. Desinfectar las tijeras

Antes de cortar, limpia las cuchillas.

Puedes utilizar alcohol y dejar que se evapore antes de trabajar.

Esta sencilla precaución reduce el riesgo de transportar microorganismos de una planta a otra.

Las tijeras también deben estar suficientemente afiladas para producir un corte limpio sin aplastar el tallo.

3. Realizar el corte

Corta el tallo seleccionado justo por debajo de un nudo.

El nudo es la zona del tallo donde se insertan las hojas y donde existe tejido capaz de participar en el desarrollo de nuevas raíces y brotes.

Realiza un corte limpio.

Una vez separado el esqueje, manipúlalo con cuidado para no aplastar su base.

4. Retirar las hojas inferiores

Elimina las hojas situadas en la parte inferior del esqueje.

Conserva unas pocas hojas sanas en la parte superior.

La parte del tallo que vaya a introducirse en el sustrato debe quedar libre de hojas. Enterrar hojas aumenta el riesgo de que se descompongan.

Tampoco interesa conservar una cantidad excesiva de follaje porque un esqueje todavía sin raíces tiene una capacidad limitada para reponer el agua que pierde a través de sus hojas.

5. Retirar flores y capullos

Si el esqueje tiene una inflorescencia, córtala.

Puede parecer una pena retirar flores bonitas, pero durante esta fase el objetivo no es conseguir una floración inmediata.

Primero necesitamos una planta con un sistema radicular funcional.

Cuando el esqueje esté establecido y vuelva a crecer vigorosamente, podrá producir nuevos botones.

6. Dejar cicatrizar brevemente el corte

A diferencia de plantas que deben introducirse inmediatamente en agua, los geranios pueden beneficiarse de dejar que la superficie recién cortada pierda parte de su humedad antes de plantarla.

Coloca los esquejes durante unas horas en un lugar protegido, seco y sin sol directo intenso.

No es necesario dejarlos marchitar durante días.

El objetivo simplemente es que el corte no esté excesivamente húmedo cuando entre en contacto con el sustrato.

7. Preparar un sustrato ligero

El mayor enemigo de un esqueje de geranio es un sustrato constantemente saturado.

Utiliza una mezcla ligera que permita evacuar rápidamente el exceso de agua.

Un sustrato comercial para macetas puede mejorarse con perlita u otro componente aireante adecuado si resulta demasiado compacto.

La maceta debe tener agujeros de drenaje reales.

No utilices un recipiente completamente cerrado pensando que una capa de piedras en el fondo sustituirá el drenaje.

8. Plantar el esqueje

Haz primero un pequeño agujero en el sustrato con un dedo o un objeto limpio.

Introduce la parte inferior del tallo unos centímetros, procurando que al menos un nudo quede adecuadamente situado para favorecer el enraizamiento.

Presiona suavemente el sustrato alrededor para mantener el esqueje vertical.

No lo entierres demasiado profundamente.

Si plantas varios esquejes en un mismo recipiente, deja suficiente espacio entre ellos para facilitar la circulación de aire.

9. Realizar el primer riego

Después de plantar, riega moderadamente para asentar el sustrato alrededor del tallo.

Deja que el exceso de agua salga por los agujeros inferiores.

A partir de este momento, evita mantener el sustrato permanentemente empapado.

Comprueba su humedad antes de volver a regar.

El objetivo es mantener una humedad moderada mientras aparecen las raíces, no crear un ambiente encharcado.

10. Elegir el lugar adecuado

Coloca los esquejes en un lugar luminoso, pero inicialmente protegido del sol directo intenso.

Necesitan luz para mantener su actividad, pero un sol fuerte puede hacer que pierdan agua demasiado rápidamente antes de desarrollar raíces suficientes.

Una zona con mucha luz indirecta suele ser apropiada durante esta fase.

Cuando estén establecidos, podrán adaptarse progresivamente a las condiciones de cultivo adecuadas para los geranios.

11. No regar todos los días automáticamente

Este es uno de los errores más frecuentes.

Un esqueje pequeño no consume agua al mismo ritmo que una planta adulta llena de raíces.

Antes de regar, toca el sustrato.

Si continúa claramente húmedo, espera.

El exceso de agua alrededor de un tallo sin raíces puede favorecer la podredumbre de la base.

12. Cómo saber si está desarrollando raíces

No tires continuamente del esqueje para comprobarlo.

Con el paso de las semanas, la aparición de crecimiento nuevo suele ser una señal positiva.

También puedes sujetar muy suavemente el tallo y comprobar si ofrece cierta resistencia, pero evita hacerlo repetidamente porque las raíces jóvenes son frágiles.

Dependiendo de la temperatura, la luz, el cultivar y las condiciones de cultivo, el proceso puede tardar varias semanas.

¿Se pueden enraizar los geranios en agua?

Sí, muchos esquejes de geranio pueden producir raíces en agua.

Para hacerlo, coloca solamente la parte inferior del tallo en un recipiente limpio, manteniendo las hojas fuera del agua.

Cambia el agua periódicamente y coloca el recipiente en un lugar luminoso sin exposición intensa al sol.

Cuando aparezca un sistema de raíces suficientemente desarrollado, traslada cuidadosamente el esqueje a una maceta con sustrato.

Sin embargo, las raíces producidas en agua se han desarrollado en un ambiente diferente y pueden necesitar una adaptación al sustrato. Por este motivo, el enraizamiento directo en una mezcla ligera puede simplificar el proceso.

Cuándo trasplantar los esquejes

Si has utilizado macetas pequeñas individuales, no tengas prisa por cambiarlas.

Espera hasta observar un crecimiento nuevo consistente y señales de que el sistema radicular se ha establecido.

Después puedes trasladar cada planta a un recipiente ligeramente mayor.

No utilices inmediatamente una maceta enorme. Un gran volumen de sustrato alrededor de unas pocas raíces puede permanecer húmedo durante demasiado tiempo.

Cuándo empezar a fertilizar

Un esqueje recién cortado no necesita una dosis fuerte de fertilizante.

Primero debe desarrollar raíces.

Una vez que la planta esté claramente establecida y haya empezado a producir crecimiento nuevo, puede comenzar una fertilización moderada apropiada para geranios, siguiendo las instrucciones del producto utilizado.

Aplicar más fertilizante no acelera proporcionalmente el enraizamiento.

Errores que reducen las posibilidades de éxito

Los problemas más frecuentes son:

  • Utilizar tallos enfermos o debilitados.
  • Mantener flores en el esqueje.
  • Dejar demasiadas hojas.
  • Utilizar tijeras sucias.
  • Plantar en un sustrato demasiado compacto.
  • Utilizar una maceta sin drenaje.
  • Regar excesivamente.
  • Colocar inmediatamente el esqueje bajo un sol muy fuerte.
  • Aplicar demasiado fertilizante.
  • Manipular constantemente el tallo para comprobar las raíces.

En muchos casos, hacer menos resulta más eficaz.

Cómo conseguir una maceta más frondosa

Una ventaja de producir varios esquejes es que no tienes que cultivar cada uno como una planta independiente.

Cuando estén bien enraizados, puedes colocar varios esquejes compatibles en una maceta suficientemente amplia.

De esta manera obtendrás una planta visualmente más densa desde la base.

También puedes utilizar los nuevos geranios para llenar jardineras, renovar plantas envejecidas o compartir ejemplares con otras personas.

Cuántos esquejes preparar

No todos los esquejes enraízan necesariamente.

Si quieres obtener tres plantas nuevas, puede ser razonable preparar algunos esquejes adicionales.

Selecciona únicamente tallos sanos y evita eliminar una cantidad excesiva de crecimiento de la planta madre de una sola vez.

Una poda moderada permite obtener material de propagación sin debilitar innecesariamente el geranio original.

Un método económico para multiplicar tus geranios

Multiplicar geranios mediante esquejes es una de las formas más sencillas de ampliar una colección de plantas utilizando ejemplares que ya tienes.

Selecciona un tallo vigoroso, realiza un corte limpio, elimina las hojas inferiores y las flores, deja que el corte pierda ligeramente su humedad y plántalo en un sustrato ligero con buen drenaje.

Después proporciona buena luz, riega con moderación y espera a que aparezca nuevo crecimiento.

Con varios esquejes obtenidos de una sola planta adulta puedes producir nuevas macetas durante la temporada, conservar variedades que te gustan y conseguir más geranios sin tener que comprar una planta nueva cada vez.

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