El soporte donde guardamos cucharones, espátulas, pinzas y cucharas de madera suele permanecer muy cerca de la zona de cocción. Esta ubicación es práctica, pero también provoca que pequeñas partículas de grasa y vapor terminen depositándose sobre el metal.
Al principio apenas se nota. Sin embargo, con el paso de las semanas, el polvo se adhiere a esa película grasa y el soporte empieza a verse amarillento, opaco y pegajoso. Las uniones, la rejilla inferior y las pequeñas esquinas suelen ser las zonas más difíciles de limpiar.
La solución más sencilla consiste en retirar todos los utensilios, ablandar primero la grasa con agua caliente y detergente y utilizar un cepillo para llegar a las zonas donde una esponja no puede entrar.
Qué necesitas
Prepara:
- Agua caliente, pero no hirviendo
- Detergente lavavajillas desengrasante
- Una esponja suave
- Un cepillo de dientes viejo de cerdas suaves
- Dos paños de microfibra
- Un recipiente o fregadero
- Guantes de limpieza
- Una toalla seca
Antes de sumergir el soporte, comprueba de qué material está fabricado. Este método resulta especialmente apropiado para acero inoxidable y otros metales resistentes al agua, pero algunos acabados pintados, cromados o decorativos requieren cuidados diferentes.
Vacía completamente el soporte
Retira todos los utensilios.
No intentes limpiar el recipiente con cucharas y espátulas todavía dentro.
Además de dificultar el acceso, los mangos esconden precisamente las zonas donde suele acumularse más grasa.
Aprovecha para revisar los propios utensilios y lavar aquellos que también presenten una película pegajosa.
Retira primero el polvo y los restos sueltos
Antes de mojar el soporte, pasa papel de cocina o una microfibra seca por la superficie.
Retira migas, polvo, cabellos y cualquier otro residuo que pueda encontrarse en la base.
Si el soporte tiene una rejilla inferior, dale la vuelta sobre el fregadero para eliminar las partículas atrapadas.
Este primer paso evita convertir el polvo seco en una pasta cuando añadas agua.
Prepara agua caliente con detergente
Para un soporte que pueda sumergirse, llena el fregadero o un recipiente con agua caliente.
Añade aproximadamente una cucharadita de detergente lavavajillas por cada litro de agua.
No necesitas utilizar una gran cantidad.
El detergente ayuda a separar la grasa del metal y el agua caliente facilita el ablandamiento de la película pegajosa.
Deja que la grasa se ablande
Introduce el soporte en el agua si el material lo permite.
Déjalo aproximadamente entre 10 y 20 minutos.
Cuando existe una acumulación importante, el tiempo de contacto resulta mucho más útil que empezar inmediatamente a frotar con fuerza.
La película grasa irá ablandándose y será mucho más fácil retirarla posteriormente.
Si el soporte no puede sumergirse
Algunos modelos incorporan madera, piezas pegadas, acabados especiales o una base que no debería permanecer bajo el agua.
En ese caso, no lo sumerjas.
Humedece una microfibra con agua caliente y detergente, escúrrela y colócala durante unos minutos sobre las zonas grasientas.
Trabaja por pequeñas secciones.
Así puedes ablandar la suciedad sin llenar de agua las partes sensibles.
Empieza por las superficies grandes
Después del remojo, utiliza una esponja suave.
Limpia las barras exteriores, la base y cualquier superficie metálica accesible.
En un soporte cilíndrico, gira el recipiente mientras trabajas para no olvidar la parte posterior.
Si la grasa se desprende fácilmente, no necesitas aumentar la presión.
Aclara la esponja regularmente para evitar redistribuir la suciedad.
El verdadero problema está en las uniones
En los soportes fabricados con rejillas metálicas, una esponja no consigue alcanzar todos los rincones.
Utiliza un cepillo de dientes viejo.
Trabaja especialmente sobre:
- Uniones entre barras
- Esquinas
- Soldaduras
- Bordes de la base
- Patas pequeñas
- Ranuras
- Rejilla inferior
Realiza movimientos cortos y cambia frecuentemente el ángulo del cepillo.
Presta especial atención a la base
La parte inferior suele acumular una mezcla de grasa, polvo y pequeños restos de alimentos.
Si existe una bandeja extraíble, retírala según las instrucciones del fabricante y lávala por separado.
Si la base es una rejilla fija, cepilla primero desde arriba y después desde abajo.
Es frecuente encontrar mucha más suciedad en esta zona de la que parecía visible inicialmente.
Qué hacer con la grasa muy pegajosa
Si una parte continúa pegajosa después del primer lavado, no recurras inmediatamente a un estropajo metálico.
Vuelve a aplicar agua caliente con detergente.
Deja actuar unos minutos más y repite el cepillado.
La grasa antigua puede necesitar dos ciclos.
Varias pasadas suaves son preferibles a una limpieza extremadamente agresiva que termine rayando el metal.
¿Hace falta bicarbonato?
Para la mayoría de los soportes grasientos, el detergente lavavajillas debería ser la primera opción.
Si existe una pequeña acumulación resistente y el material admite una abrasión ligera, puede utilizarse una pasta de bicarbonato.
Mezcla aproximadamente:
- 1 cucharada de bicarbonato
- Una pequeña cantidad de agua
Aplica solamente sobre la zona afectada.
Frota suavemente con una esponja y aclara.
No utilices este método automáticamente sobre acabados brillantes, pintados o delicados, ya que el bicarbonato puede producir microarañazos.
El vinagre no es necesario para eliminar grasa
El vinagre puede resultar útil para determinados depósitos minerales, pero no es el producto principal para una película de aceite y grasa de cocina.
En este caso, un detergente desengrasante suele ser más apropiado.
Tampoco necesitas mezclar bicarbonato y vinagre.
Utilizar más ingredientes no significa conseguir una limpieza más eficaz.
Cuidado con los soportes cromados
Un soporte brillante puede parecer de acero inoxidable cuando en realidad tiene un revestimiento cromado.
Los acabados cromados pueden rayarse.
Evita:
- Lana de acero
- Estropajos metálicos
- Cuchillas
- Polvos muy abrasivos
- Cepillos metálicos
Empieza siempre con detergente y herramientas suaves.
Aclara cuidadosamente
Cuando hayas eliminado la grasa, aclara el soporte con agua limpia.
Comprueba especialmente las uniones y la rejilla inferior.
El detergente puede quedar atrapado en pequeños espacios.
Continúa aclarando hasta que desaparezca completamente la espuma.
Si el soporte no puede ponerse bajo el grifo, utiliza varias veces una microfibra limpia ligeramente humedecida.
Seca inmediatamente
Este paso es particularmente importante con objetos metálicos.
Sacude cuidadosamente el exceso de agua y seca todas las superficies con una microfibra.
Después coloca el soporte en un lugar ventilado hasta que las uniones y la base estén completamente secas.
No introduzcas todavía los utensilios.
La humedad atrapada en las soldaduras o debajo de una base puede favorecer la aparición de manchas.
Cómo recuperar el brillo
Una vez limpio y seco, utiliza una microfibra completamente seca.
Pásala por las barras siguiendo la forma del soporte.
Muchas veces no hace falta ningún producto abrillantador.
Eliminar completamente la grasa, el detergente y las marcas de agua permite que un metal en buenas condiciones recupere gran parte de su brillo original.
No confundas grasa con corrosión
Si después de limpiar aparecen pequeños puntos marrones que no desaparecen, examínalos cuidadosamente.
Podría tratarse de corrosión o deterioro del revestimiento en lugar de suciedad.
La limpieza puede eliminar residuos superficiales, pero no puede reconstruir una capa metálica deteriorada.
Evita seguir frotando agresivamente si observas que el acabado está levantándose.
Limpia también los utensilios
No tiene mucho sentido devolver utensilios grasientos a un soporte recién lavado.
Revisa cucharones, espátulas y pinzas.
Presta especial atención a los mangos, ya que son las partes que permanecen dentro del soporte.
Lávalos y sécalos completamente antes de volver a colocarlos.
Los utensilios de madera no deben permanecer húmedos dentro del recipiente.
Limpia la encimera donde estaba colocado
Levanta el soporte y observa la superficie situada debajo.
Es frecuente encontrar un círculo de grasa y polvo alrededor de la base.
Utiliza un método compatible con el material de la encimera.
Limpia y seca completamente antes de devolver el soporte a su posición.
La ubicación puede acelerar la acumulación de grasa
Si el soporte está justo al lado de una sartén o de los fogones, recibirá directamente parte de las salpicaduras y del vapor graso.
Cuando sea posible, colócalo un poco más alejado de la zona donde se fríe.
Debe seguir siendo práctico, pero unos centímetros adicionales pueden reducir considerablemente la cantidad de grasa que recibe.
Utiliza correctamente la campana extractora
Cuando cocines alimentos que producen vapor y grasa, utiliza la campana extractora según sus instrucciones.
Mantén también sus filtros limpios.
Esto no eliminará por completo la grasa ambiental, pero puede ayudar a reducir la cantidad que termina depositándose sobre los objetos cercanos.
Una pasada rápida evita una limpieza difícil
No esperes hasta que el soporte esté completamente pegajoso.
Cuando limpies la encimera, pasa también una microfibra por su exterior.
Una película reciente puede retirarse en segundos.
Cuando permanece durante meses y se mezcla con polvo, necesita mucho más trabajo.
Con qué frecuencia conviene limpiarlo
Depende de dónde esté colocado y de cuánto se cocine.
Un soporte situado muy cerca de los fogones puede necesitar atención frecuente.
En lugar de seguir un calendario rígido, toca ocasionalmente las barras y observa la base.
Si empiezan a sentirse ligeramente pegajosas, es el momento ideal para limpiarlas.
Errores que debes evitar
No utilices lana de acero para eliminar rápidamente la grasa.
No rasques las barras con cuchillos.
No sumerjas un soporte sin comprobar que todos sus materiales toleran el agua.
No utilices productos abrasivos sobre acabados delicados.
No guardes utensilios húmedos en el recipiente.
No vuelvas a colocar el soporte mojado sobre la encimera.
Y no mezcles productos de limpieza innecesariamente.
El método más sencillo para recuperar el soporte
Retira todos los utensilios y elimina primero el polvo y los restos sueltos.
Si el material lo permite, deja el soporte entre 10 y 20 minutos en agua caliente con una pequeña cantidad de detergente lavavajillas. Después limpia las superficies grandes con una esponja suave y utiliza un cepillo de dientes para las uniones, la rejilla inferior y las pequeñas esquinas.
Si alguna zona continúa pegajosa, vuelve a ablandarla en lugar de recurrir inmediatamente a un producto agresivo.
Finalmente, aclara abundantemente y seca cada parte antes de volver a colocar los utensilios.
El verdadero truco está en no permitir que la fina película de grasa se convierta en una capa gruesa mezclada con polvo. Una limpieza rápida y periódica permite conservar el soporte metálico limpio, brillante y mucho más fácil de mantener.