Una buganvilla cubierta de hojas verdes pero con apenas unas pocas flores puede resultar desconcertante. La planta parece sana, crece rápidamente y produce ramas nuevas, pero esas espectaculares brácteas rosas, fucsias, rojas o moradas que esperamos cada temporada aparecen cada vez menos.
En muchos casos, el problema no es que la buganvilla necesite más cuidados. Puede ocurrir precisamente lo contrario: un exceso de agua y, sobre todo, demasiado fertilizante rico en nitrógeno pueden favorecer las hojas y los tallos en detrimento de la floración.
Antes de podarla drásticamente o añadir todavía más abono, conviene revisar cómo la estás cuidando.
Muchas hojas no siempre significan una planta mejor
Cuando una buganvilla recibe condiciones que favorecen excesivamente el crecimiento vegetativo, puede dedicar gran parte de su energía a desarrollar hojas y tallos.
A simple vista parece una buena señal.
Tenemos una planta grande, verde y vigorosa.
Sin embargo, nuestro objetivo normalmente es conseguir también una floración abundante.
Una buganvilla excesivamente estimulada puede producir largos brotes verdes mientras desarrolla muchas menos flores de las esperadas.
El error: utilizar demasiado fertilizante rico en nitrógeno
El nitrógeno es un nutriente esencial para las plantas y participa en el desarrollo de hojas y tallos.
El problema aparece con el exceso.
Si aplicamos frecuentemente fertilizantes con una proporción elevada de nitrógeno, podemos estimular un crecimiento vegetativo demasiado intenso.
El resultado puede ser exactamente lo que queremos evitar: una enorme cantidad de hojas verdes y pocas flores.
Esto ocurre especialmente cuando fertilizamos pensando que una planta que no florece simplemente « necesita más alimento ».
Añadir todavía más puede empeorar el desequilibrio.
Antes de volver a abonar, mira lo que estás utilizando
Comprueba la composición del fertilizante que aplicas.
Si la buganvilla está creciendo vigorosamente y presenta un follaje verde saludable, no tiene sentido seguir añadiendo grandes cantidades de fertilizante sin identificar primero la causa de la falta de flores.
Respeta siempre las dosis recomendadas por el fabricante.
Más fertilizante no significa más floración y una concentración excesiva puede incluso dañar las raíces.
Otro factor fundamental: necesita mucho sol
Aunque controles perfectamente el fertilizante, existe otra condición imprescindible.
La buganvilla es una planta amante del sol.
Para producir una floración abundante necesita normalmente varias horas de sol directo cada día. Una planta situada en una zona demasiado sombreada puede desarrollar hojas y tallos sin ofrecer la misma cantidad de flores que un ejemplar cultivado en una ubicación muy luminosa.
Observa el lugar donde está plantada.
¿Recibe realmente sol directo o solamente mucha claridad?
No es lo mismo.
Si árboles, toldos, muros u otras plantas han empezado a darle sombra, esta puede ser una de las razones por las que ahora florece menos que antes.
El exceso de riego también puede influir
Otro error frecuente consiste en mantener constantemente húmeda la tierra.
Una buganvilla establecida suele tolerar mejor cierta sequedad entre riegos que un sustrato permanentemente empapado.
Esto no significa dejarla marchitarse durante largos periodos ni someterla a una sequía extrema.
La idea es evitar el riego automático cuando la tierra todavía conserva suficiente humedad.
Introduce un dedo unos centímetros en el sustrato y comprueba su estado antes de volver a regar.
En maceta, asegúrate además de que los agujeros de drenaje funcionan correctamente.
¿Debes podarla para conseguir más flores?
La poda puede ayudar a controlar una buganvilla excesivamente desordenada, pero una poda drástica no es la solución automática para cualquier problema de floración.
Si cortas gran cantidad de ramas en el momento equivocado, puedes eliminar crecimiento que podría participar en la siguiente floración.
En una planta demasiado vigorosa, puede realizarse una poda ligera para controlar brotes excesivamente largos y mejorar su estructura.
Utiliza siempre tijeras limpias y realiza cortes selectivos.
No conviertas una planta grande y saludable en una estructura prácticamente desnuda intentando obligarla a florecer.
Retira primero lo que realmente sobra
Si necesitas ordenar la planta, empieza identificando:
- Ramas secas o dañadas.
- Tallos que crecen en una dirección problemática.
- Brotes extremadamente largos que desequilibran la forma.
- Ramas que se cruzan o congestionan demasiado el interior.
Después vuelve a observar la buganvilla antes de seguir cortando.
Muchas veces una intervención moderada es suficiente.
¿Está en una maceta demasiado grande?
La buganvilla también puede cultivarse perfectamente en recipientes, pero necesita un sustrato con excelente drenaje.
Si la maceta conserva demasiada humedad alrededor de las raíces, pueden aparecer problemas aunque la superficie parezca seca.
Evita cambiarla continuamente a recipientes enormes pensando que así crecerá mejor.
Cuando sea necesario trasplantar, utiliza un recipiente adecuado al tamaño de la planta y asegúrate de que tenga buenos agujeros de drenaje.
Qué hacer si tiene muchas hojas y pocas flores
En lugar de aplicar inmediatamente otro producto, revisa las condiciones básicas una por una.
Primero comprueba la luz. La planta debería encontrarse en una ubicación muy soleada.
Después revisa el riego. No mantengas el sustrato permanentemente empapado.
Finalmente, observa qué fertilizante estás utilizando y con qué frecuencia.
Si has estado aplicando grandes cantidades de un producto rico en nitrógeno, reduce el exceso y sigue un programa de fertilización apropiado para la planta y la época del año.
No esperes una transformación de un día para otro
Las plantas trabajan a su propio ritmo.
Corregir el riego o la fertilización hoy no significa que mañana aparezcan decenas de flores.
La buganvilla necesitará tiempo para responder a las nuevas condiciones y producir nuevos ciclos de crecimiento y floración.
Por eso conviene realizar los cambios progresivamente y observar la evolución antes de volver a intervenir.
El secreto para una buganvilla llena de color
Cuando una buganvilla produce hojas constantemente pero cada vez menos flores, no asumas automáticamente que necesita más fertilizante.
Puede estar ocurriendo justamente lo contrario.
Demasiado nitrógeno puede estimular el follaje; una ubicación con poca luz puede limitar la floración y un sustrato permanentemente húmedo tampoco proporciona las condiciones que esta planta prefiere.
Dale abundante sol, evita los excesos de agua, utiliza el fertilizante de manera razonable y realiza únicamente las podas necesarias.
A veces, el mejor truco para conseguir más flores consiste simplemente en dejar de estimular tanto las hojas y devolver a la buganvilla las condiciones que realmente favorecen su espectacular floración.