Con este sencillo método, las gomas de una nevera portátil recuperan un aspecto limpio y sin manchas oscuras

Las neveras portátiles son imprescindibles para llevar bebidas y alimentos a la playa, de excursión o durante un viaje. Sin embargo, hay una zona que solemos olvidar cuando llega el momento de limpiarlas: la goma o junta que rodea la tapa.

En esos pequeños pliegues pueden quedarse restos de comida, humedad y suciedad. Si la nevera se guarda cerrada antes de estar completamente seca, con el tiempo pueden aparecer desagradables manchas oscuras y malos olores.

La buena noticia es que una limpieza cuidadosa puede mejorar muchísimo su aspecto. No hace falta frotar agresivamente ni utilizar productos que puedan deteriorar la goma.

¿Por qué aparecen manchas oscuras en las juntas?

La forma de las gomas hace que acumulen humedad con facilidad. Sus ranuras y esquinas son lugares donde el agua puede permanecer durante bastante tiempo después de lavar la nevera.

Si después cerramos la tapa y guardamos la nevera, se crea un ambiente húmedo con poca ventilación.

También pueden acumularse:

  • pequeñas salpicaduras de bebidas,
  • restos de alimentos,
  • grasa,
  • polvo,
  • suciedad procedente de las manos,
  • humedad condensada.

Las manchas oscuras persistentes pueden estar relacionadas con moho, por lo que conviene limpiarlas en cuanto aparecen.

Lo que vas a necesitar

Para una limpieza básica prepara:

  • agua tibia,
  • lavavajillas,
  • un recipiente,
  • un cepillo de dientes viejo de cerdas suaves,
  • varios paños de microfibra,
  • bastoncillos de algodón,
  • bicarbonato de sodio.

Si el fabricante permite utilizar un producto desinfectante específico, sigue siempre sus instrucciones, especialmente porque la nevera puede entrar en contacto indirecto con alimentos.

Primero, vacía y lava la nevera

Retira todos los alimentos, bebidas y acumuladores de frío.

Prepara agua tibia con unas gotas de lavavajillas y limpia primero el interior de la nevera. De esta manera evitarás volver a ensuciar las juntas después.

Pasa un paño húmedo por las paredes, el fondo y la parte interior de la tapa.

Después aclara con otro paño limpio ligeramente humedecido con agua.

El sencillo método para limpiar la goma

Prepara nuevamente una solución de agua tibia y unas gotas de lavavajillas.

Moja el cepillo de dientes y elimina el exceso de líquido. No es necesario empapar completamente la junta.

Cepilla suavemente siguiendo la dirección de la goma.

Presta especial atención a los pliegues, las esquinas y las zonas cercanas a las bisagras. Son precisamente los lugares donde suele acumularse más suciedad.

Verás cómo poco a poco empieza a desprenderse la capa oscura superficial.

Para las pequeñas ranuras

Hay zonas en las que incluso un cepillo de dientes resulta demasiado grande.

Aquí resulta muy práctico utilizar un bastoncillo de algodón.

Humedece ligeramente la punta en agua jabonosa y pásala por las ranuras. Utiliza varios bastoncillos si es necesario en lugar de extender nuevamente la suciedad por toda la junta.

No introduzcas objetos afilados, cuchillos o agujas.

Podrían perforar o cortar la goma y afectar posteriormente al cierre de la nevera.

¿Qué hacer con las manchas resistentes?

Si después de la limpieza inicial todavía quedan manchas superficiales, puedes probar una pasta suave de bicarbonato.

Mezcla:

1 cucharada de bicarbonato con unas gotas de agua.

Debe formarse una pasta fácil de extender.

Antes de utilizarla en toda la junta, prueba una cantidad pequeña en una zona discreta para comprobar que el material la tolera correctamente.

Aplica un poco sobre la mancha y deja actuar unos minutos. Después trabaja la zona suavemente con el cepillo.

No es necesario ejercer mucha presión.

Finalmente, retira completamente el bicarbonato con un paño limpio humedecido con agua.

Cuidado al utilizar productos fuertes

Cuando aparecen manchas negras muy resistentes, puede resultar tentador recurrir inmediatamente a lejía concentrada u otros productos agresivos.

Sin embargo, no todas las juntas están fabricadas con el mismo material.

Un producto demasiado fuerte puede provocar:

  • decoloración,
  • endurecimiento de la goma,
  • deterioro de la superficie,
  • pérdida de elasticidad,
  • daños en el sellado.

Además, estamos limpiando un recipiente utilizado para conservar alimentos.

Si necesitas desinfectar la junta, comprueba las instrucciones del fabricante de la nevera y utiliza únicamente productos adecuados para ese material y uso.

Nunca mezcles lejía con vinagre, amoniaco, alcohol u otros limpiadores. Las combinaciones de determinados productos domésticos pueden liberar gases peligrosos.

El secado es tan importante como la limpieza

Este paso suele marcar la diferencia.

Después de terminar, pasa un paño seco por toda la goma. Presiona suavemente sobre los pliegues para absorber el agua que haya podido quedar escondida.

A continuación, deja la nevera abierta hasta que esté completamente seca.

No tengas prisa por guardarla.

Si cierras inmediatamente la tapa mientras todavía queda humedad en las juntas, estarás creando nuevamente las condiciones que favorecieron la aparición de las manchas.

Cómo evitar que las manchas regresen

La prevención es mucho más sencilla que tener que realizar una limpieza profunda cada pocas semanas.

Después de utilizar la nevera:

  1. Retira todos los alimentos.
  2. Lava el interior.
  3. Limpia rápidamente la junta.
  4. Seca las paredes y la goma.
  5. Déjala abierta hasta que no quede humedad.
  6. Guárdala limpia y completamente seca.

Si el diseño lo permite, puedes dejar la tapa ligeramente abierta durante el almacenamiento para favorecer la ventilación.

No olvides revisar el estado de la goma

Aprovecha la limpieza para comprobar que la junta continúa en buenas condiciones.

Busca grietas, cortes, zonas endurecidas o partes que hayan perdido su forma.

Una goma deteriorada puede impedir que la tapa cierre correctamente, reduciendo la capacidad de la nevera para mantener el frío.

Si observas daños importantes, la limpieza no será suficiente y puede ser necesario consultar al fabricante para saber si existe una junta de repuesto.

Una limpieza pequeña que transforma el aspecto de la nevera

Las juntas ocupan una parte mínima de una nevera portátil, pero cuando están llenas de suciedad y manchas oscuras pueden hacer que todo el recipiente parezca descuidado.

Con agua tibia, lavavajillas, un cepillo suave y un secado cuidadoso es posible eliminar gran parte de la suciedad acumulada. Para determinadas manchas superficiales, una pequeña cantidad de bicarbonato puede ayudar sin necesidad de empezar directamente con productos agresivos.

Y hay un hábito todavía más importante: no guardar nunca la nevera húmeda y completamente cerrada.

Manteniendo sus juntas limpias y secas después de cada uso, la nevera portátil conservará durante mucho más tiempo un aspecto limpio, fresco y cuidado.

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