Las bandejas que colocamos debajo de las macetas cumplen una función muy útil: recogen el exceso de agua y evitan que la tierra termine directamente sobre el suelo, la terraza o el alféizar. Precisamente por eso, después de meses de uso pueden acabar con un aspecto bastante desagradable.
Tierra seca, marcas blanquecinas de minerales y una película verdosa pueden acumularse en el fondo y alrededor de los bordes. En algunos casos parece que la bandeja está completamente deteriorada, cuando en realidad buena parte de esas marcas puede eliminarse con una limpieza adecuada.
El secreto consiste en trabajar por etapas: primero retirar la tierra, después lavar la suciedad general y finalmente tratar los depósitos minerales más resistentes.
¿Por qué se ensucian tanto las bandejas de las macetas?
Cada vez que regamos, una pequeña cantidad de agua puede atravesar los agujeros de drenaje de la maceta.
Con ella salen partículas de sustrato y minerales disueltos.
Cuando el agua permanece en la bandeja y posteriormente se evapora, puede dejar depósitos visibles sobre la superficie.
Además, la humedad constante y la exposición a la luz pueden favorecer la aparición de una capa verdosa.
Con el tiempo podemos encontrar:
- tierra endurecida;
- barro seco;
- restos de raíces y hojas;
- depósitos minerales blancos;
- manchas verdes;
- zonas oscuras alrededor de los bordes.
La combinación de todos estos residuos hace que una bandeja relativamente nueva pueda parecer mucho más vieja.
Primer paso: retira la maceta
Lleva la bandeja a una zona donde puedas trabajar cómodamente.
Antes de mover la maceta, comprueba su peso y manipúlala con cuidado.
Vacía cualquier agua que permanezca en la bandeja y retira las hojas o restos vegetales grandes.
Después deja que la tierra superficial se seque un poco si todavía está convertida en barro.
Eliminar tierra seca resulta normalmente mucho más sencillo que extender barro húmedo por toda la superficie.
Retira toda la suciedad suelta
Utiliza un cepillo de cerdas firmes pero no excesivamente abrasivas.
Cepilla el fondo, los bordes y las esquinas.
La mayor parte de la tierra seca debería desprenderse fácilmente.
Si existen pequeños montones endurecidos, humedécelos ligeramente con agua tibia y espera unos minutos antes de volver a cepillar.
No utilices cuchillos ni herramientas metálicas para raspar una bandeja de plástico.
Podrían dejar arañazos permanentes.
Lava primero con agua y jabón
Una vez eliminada la tierra, prepara agua tibia con unas gotas de lavavajillas.
Aplica la solución con una esponja o un cepillo.
Frota especialmente:
- las esquinas;
- los relieves del fondo;
- el borde interior;
- las zonas donde estuvo apoyada la maceta.
Este primer lavado permite eliminar tierra fina, materia orgánica y parte de la película verdosa.
Aclara y observa nuevamente la bandeja.
Ahora será mucho más fácil distinguir qué marcas eran simple suciedad y cuáles corresponden a depósitos minerales.
El truco para los depósitos blanquecinos
Las marcas blancas o grisáceas que quedan después del lavado suelen estar relacionadas con minerales presentes en el agua o en los fertilizantes.
Si la bandeja es de plástico resistente compatible con ácidos suaves, puedes probar con vinagre blanco diluido en agua.
Empieza siempre en una pequeña zona poco visible.
Humedece un paño con la solución y colócalo sobre el depósito durante unos minutos.
Después frota suavemente con una esponja no abrasiva.
El ácido del vinagre puede ayudar a disolver parte de los depósitos minerales.
Atención al material de la bandeja
No todas las bandejas deben tratarse de la misma manera.
Si se trata de terracota, piedra natural, metal pintado u otro material delicado, comprueba qué productos son compatibles antes de utilizar vinagre.
Los productos ácidos pueden reaccionar con determinados materiales.
En caso de duda, utiliza inicialmente únicamente agua tibia, jabón y un cepillo apropiado.
Una limpieza más lenta es preferible a dañar permanentemente la superficie.
Cómo eliminar la película verdosa
Después de retirar la tierra y los depósitos principales, puede quedar una capa verde en determinadas zonas.
Aplica agua jabonosa y frota con un cepillo.
Presta especial atención a los relieves y esquinas, donde la humedad permanece durante más tiempo.
Si la bandeja tiene una textura rugosa, realiza varias pasadas desde diferentes direcciones.
No necesitas ejercer una fuerza extrema.
Es mejor repetir el proceso que utilizar un estropajo metálico que pueda deteriorar el material.
Limpia los pequeños relieves
Muchas bandejas incorporan líneas elevadas en el fondo para mantener la maceta ligeramente separada de la superficie.
Estas formas crean pequeños canales donde se acumulan tierra y agua.
Utiliza un cepillo de dientes viejo reservado exclusivamente para limpieza.
Sus cerdas permiten recorrer fácilmente los bordes de cada relieve.
Un bastoncillo también puede resultar útil para esquinas muy estrechas.
¿Qué hacer con una bandeja extremadamente sucia?
Si la capa de tierra lleva meses endureciéndose, no intentes eliminar todo inmediatamente.
Después de retirar los residuos sueltos, deja actuar agua tibia jabonosa durante unos minutos.
Vuelve a cepillar.
Repite si es necesario.
Para los depósitos minerales compatibles con el material, realiza posteriormente el tratamiento específico.
Separar la limpieza en varias etapas suele producir un resultado mucho mejor que intentar solucionar todos los tipos de manchas con un único producto.
Aclara abundantemente
Una vez terminada la limpieza, utiliza agua limpia para retirar el jabón y cualquier otro producto utilizado.
Pasa los dedos por la superficie.
No debería sentirse resbaladiza.
Revisa las esquinas y relieves para comprobar que no queden pequeños fragmentos de tierra desprendida.
Un buen aclarado es especialmente recomendable si la bandeja volverá a estar cerca de plantas sensibles.
Deja secar completamente
Coloca la bandeja en un lugar ventilado y deja que se seque.
Aprovecha ese tiempo para limpiar la superficie donde estaba colocada.
Es frecuente encontrar debajo:
- polvo;
- círculos de humedad;
- pequeñas cantidades de tierra;
- depósitos minerales.
No tiene sentido colocar una bandeja recién lavada sobre una superficie que continúa cubierta de suciedad.
Aprovecha para revisar la maceta
Antes de volver a colocarla, observa los agujeros de drenaje.
Comprueba que no estén completamente bloqueados por raíces o tierra compactada.
También limpia suavemente el exterior de la base si está cubierto de barro.
No es necesario que una maceta esté impecable para que una planta crezca correctamente, pero mantener la zona de drenaje en buenas condiciones facilita detectar problemas.
Evita dejar agua permanentemente estancada
Después del riego, revisa la bandeja.
Una pequeña cantidad de agua puede aparecer después de regar, pero no conviene utilizar el plato como un depósito permanentemente lleno salvo que el sistema de cultivo concreto esté diseñado para ello.
Para muchas plantas de interior, dejar las raíces constantemente en condiciones saturadas puede causar problemas.
Conoce siempre las necesidades de la especie que estás cultivando.
Cómo evitar que las manchas vuelvan rápidamente
La mejor estrategia es realizar pequeñas limpiezas con frecuencia.
Cuando veas tierra en la bandeja, retírala.
Si aparece agua sobrante después del riego, gestiónala de acuerdo con las necesidades de la planta.
Cada pocas semanas, levanta la maceta y observa el fondo.
Una fina marca blanca reciente resulta mucho más fácil de eliminar que una costra mineral acumulada durante meses.
No mezcles productos de limpieza
Para este trabajo no hacen falta combinaciones complicadas.
Utiliza jabón para la suciedad general y, cuando el material lo permita, un tratamiento específico para los depósitos minerales.
No mezcles vinagre con lejía ni con otros limpiadores.
Si decides cambiar de producto durante la limpieza, aclara bien la bandeja antes de continuar.
¿Cuándo una mancha ya no es suciedad?
Después de una limpieza profunda pueden permanecer ciertas marcas.
El sol, el envejecimiento del plástico y el contacto prolongado con fertilizantes pueden producir cambios permanentes de color.
Una bandeja limpia no siempre recuperará exactamente el tono que tenía cuando era nueva.
Si la superficie está limpia pero conserva una ligera decoloración, seguir frotando agresivamente probablemente no ayudará.
Una bandeja limpia en tres etapas
Recuperar una bandeja para plantas muy sucia resulta mucho más sencillo cuando identificamos correctamente cada tipo de residuo.
Primero elimina la tierra seca, después lava la suciedad y la película verdosa con agua jabonosa y, finalmente, trata los depósitos minerales con un producto compatible con el material.
Termina con un buen aclarado y deja secar completamente.
Con este sencillo mantenimiento, una bandeja cubierta de barro, manchas verdes y depósitos blancos puede recuperar un aspecto limpio y cuidado, haciendo que todo el rincón de plantas vuelva a verse mucho más ordenado.