Lavar un edredón grande en casa puede convertirse en un verdadero problema cuando la lavadora tiene poca capacidad. Al intentar introducirlo a la fuerza, el tambor queda demasiado lleno, el detergente no se reparte bien y algunas zonas pueden salir igual de sucias que antes.
Además, un edredón mojado aumenta mucho de peso. Si la máquina no puede moverlo correctamente, el lavado será poco eficaz y el electrodoméstico podría sufrir un esfuerzo innecesario.
Por suerte, existe un método sencillo para limpiar un edredón voluminoso sin tener que meterlo en una lavadora pequeña.
El error que debes evitar
El error más frecuente consiste en comprimir el edredón hasta conseguir cerrar la puerta de la lavadora.
Aunque parezca que cabe, necesita espacio suficiente para moverse dentro del tambor. Si queda completamente apretado:
- El agua no circula correctamente.
- El detergente se concentra en algunas zonas.
- Las manchas no desaparecen por completo.
- El aclarado resulta insuficiente.
- El centrifugado puede desequilibrar la máquina.
Como regla general, una vez introducido el edredón debería quedar espacio libre en el tambor. Si tienes que empujarlo con fuerza, la lavadora es demasiado pequeña.
Revisa primero la etiqueta
Antes de comenzar, lee siempre la etiqueta de cuidado. Algunos edredones pueden lavarse con agua, mientras que otros requieren limpieza profesional.
Comprueba especialmente:
- La temperatura máxima permitida.
- Si admite lavado a mano.
- Si puede secarse en secadora.
- Si el relleno es de plumas, fibras sintéticas o lana.
- Si necesita un programa delicado.
Seguir estas indicaciones reduce el riesgo de que el relleno se deforme o se acumule en ciertas zonas.
El truco: lavarlo en la bañera
Cuando el edredón no cabe correctamente en la lavadora, la bañera es una alternativa práctica.
Su tamaño permite sumergirlo por completo y limpiar todas las zonas sin comprimirlo.
Qué necesitas
- Agua templada.
- Una pequeña cantidad de detergente líquido suave.
- Una bañera limpia o un recipiente suficientemente grande.
- Guantes, si tienes la piel sensible.
- Varias toallas limpias.
Evita utilizar demasiado detergente. Cuanto más producto añadas, más difícil será aclararlo.
Cómo lavar el edredón paso a paso
1. Limpia la bañera
Antes de introducir el edredón, asegúrate de que la bañera no tenga restos de productos de limpieza.
Aclárala bien para evitar que cualquier residuo entre en contacto con el tejido.
2. Llénala con agua templada
Utiliza agua templada, nunca excesivamente caliente.
El agua muy caliente puede dañar algunos rellenos, encoger el tejido exterior o alterar los colores.
3. Añade poco detergente
Incorpora una pequeña dosis de detergente líquido para prendas delicadas y mézclalo bien con el agua.
No viertas el producto directamente sobre el edredón, ya que podría dejar marcas difíciles de aclarar.
4. Sumerge el edredón
Introduce el edredón poco a poco y presiónalo suavemente para que absorba el agua.
Déjalo en remojo entre 20 y 30 minutos. Si está muy sucio, puedes prolongar ligeramente el tiempo, siempre que la etiqueta lo permita.
5. Limpia sin retorcer
Presiona el tejido con las manos y mueve el edredón dentro del agua.
Presta atención a las zonas más utilizadas, como los bordes y la parte superior.
No lo retuerzas ni frotes con fuerza, porque podrías desplazar o apelmazar el relleno.
Cómo aclararlo correctamente
Vacía la bañera y vuelve a llenarla con agua limpia.
Presiona suavemente el edredón para liberar el detergente. Repite el proceso las veces necesarias hasta que el agua salga clara y sin espuma.
Un aclarado incompleto puede dejar el tejido rígido y provocar irritaciones en la piel.
Cómo retirar el exceso de agua
Un edredón mojado puede pesar mucho, por lo que no conviene levantarlo de golpe.
Déjalo escurrir dentro de la bañera durante varios minutos.
Después, presiona suavemente diferentes zonas para expulsar parte del agua, pero sin retorcerlo.
También puedes extenderlo sobre varias toallas limpias, enrollarlo con ellas y presionar con cuidado. Las toallas absorberán gran parte de la humedad.
El secado es la parte más importante
El edredón debe secarse por completo. Si el interior permanece húmedo, puede desarrollar olor desagradable, moho o apelmazamiento.
Secado al aire
Extiéndelo en posición horizontal sobre un tendedero resistente y amplio.
Dale la vuelta cada cierto tiempo y sacúdelo suavemente para distribuir el relleno.
Evita colocarlo durante muchas horas bajo un sol demasiado intenso, especialmente si tiene colores.
Secado en secadora
Solo debes utilizar la secadora si la etiqueta lo permite y el tambor tiene suficiente capacidad.
Selecciona una temperatura baja e introduce bolas de secado. También pueden utilizarse pelotas de tenis limpias dentro de calcetines blancos bien cerrados.
Estas bolas golpean suavemente el edredón durante el secado y ayudan a separar el relleno para que recupere su volumen.
Detén el ciclo varias veces para sacudirlo y comprobar la humedad.
Cómo saber si ya está completamente seco
Toca varias zonas, especialmente las esquinas y las costuras.
El edredón debe sentirse ligero, uniforme y sin puntos fríos. Las zonas frías suelen indicar que todavía existe humedad en el interior.
No lo guardes ni lo coloques sobre la cama hasta comprobar que está totalmente seco.
Cuándo acudir a una lavandería
Aunque el método de la bañera funciona bien en muchos casos, hay situaciones en las que es preferible utilizar una lavadora industrial:
- El edredón es de plumas muy delicadas.
- La etiqueta prohíbe el lavado a mano.
- No dispones de espacio adecuado para secarlo.
- El tejido presenta manchas muy difíciles.
- El edredón es demasiado pesado para manipularlo mojado.
Las máquinas de gran capacidad permiten que la prenda se mueva correctamente y facilitan un centrifugado más eficaz.
Cómo mantenerlo limpio durante más tiempo
Utiliza siempre una funda nórdica y lávala con regularidad.
También conviene airear el edredón cada semana, sacudirlo y evitar guardarlo en espacios húmedos.
Cuando no lo utilices, guárdalo completamente seco dentro de una bolsa de tela transpirable. Las bolsas de plástico pueden retener humedad y favorecer los malos olores.
Un edredón limpio sin forzar la lavadora
No es necesario arriesgar la lavadora intentando introducir un edredón que apenas cabe. Lavarlo con cuidado en la bañera permite limpiar el tejido y el relleno de manera uniforme, siempre que su etiqueta autorice el lavado con agua.
La clave está en utilizar poco detergente, aclarar varias veces, no retorcerlo y asegurarse de que quede completamente seco. Con este método, el edredón puede recuperar su limpieza, su frescura y su volumen sin necesidad de una lavadora gran