El plato giratorio para tartas es una herramienta fantástica para decorar bizcochos, repartir el glaseado y conseguir acabados mucho más uniformes. Sin embargo, tiene una zona que suele pasar desapercibida durante la limpieza: el pequeño reborde situado alrededor de la plataforma giratoria.
Después de preparar varias tartas, en esta ranura pueden terminar acumulándose crema de mantequilla, azúcar, chocolate, migas y pequeñas cantidades de grasa. Si dejamos que estos restos se sequen, forman una capa pegajosa que resulta cada vez más difícil de eliminar.
Con una limpieza sencilla y algunos utensilios que probablemente ya tienes en casa puedes recuperar incluso esas pequeñas ranuras sin dañar el mecanismo del plato.
¿Por qué se acumula tanta suciedad en el reborde?
Mientras decoramos una tarta es inevitable que pequeñas cantidades de crema caigan sobre la plataforma.
Al girarla, parte de esos restos pueden desplazarse hacia el borde y terminar introduciéndose en la estrecha separación existente entre la parte móvil y la base.
El azúcar y las cremas grasas forman una combinación especialmente problemática. Al principio son blandos y fáciles de retirar, pero cuando se secan pueden convertirse en una película dura y pegajosa.
Por eso conviene limpiar esta zona después de cada uso.
Lo que necesitas
Para una limpieza habitual bastan materiales muy sencillos:
- Agua templada.
- Unas gotas de detergente lavavajillas.
- Un paño de microfibra.
- Una esponja suave.
- Un cepillo de dientes limpio y reservado para la limpieza.
- Bastoncillos de algodón para las ranuras estrechas.
- Papel de cocina o un paño seco.
Evita utilizar estropajos metálicos o herramientas afiladas, especialmente si el plato tiene piezas de plástico que pueden rayarse.
Primero retira todos los restos sueltos
Antes de mojar el plato, elimina las migas, el azúcar seco y cualquier resto de crema que pueda retirarse fácilmente.
Puedes hacerlo con papel de cocina ligeramente humedecido.
Gira lentamente la plataforma mientras recorres todo el perímetro. De esta manera podrás revisar el reborde completo sin dejar zonas olvidadas.
Si encuentras crema seca muy adherida, no intentes arrancarla con un cuchillo.
Es mucho mejor ablandarla primero.
El truco para ablandar la crema y el azúcar secos
Prepara un recipiente pequeño con agua templada y unas gotas de detergente lavavajillas.
Humedece un paño en esta mezcla, escúrrelo bien y colócalo durante unos minutos sobre las zonas más sucias.
La humedad ayuda a reblandecer el azúcar, mientras que el detergente facilita la eliminación de los residuos grasos.
Es importante que el paño esté húmedo, pero no empapado.
No queremos que grandes cantidades de agua entren en el mecanismo giratorio.
Limpia el reborde mientras haces girar la plataforma
Una vez ablandada la suciedad, introduce suavemente las cerdas de un cepillo de dientes en el reborde.
Haz girar lentamente la plataforma con una mano mientras mantienes el cepillo sobre la ranura.
Así puedes recorrer todo el perímetro de forma uniforme.
Insiste especialmente en las zonas donde notes una película pegajosa.
El detergente debería ayudar a desprender los restos de mantequilla, nata, chocolate y otras grasas utilizadas en repostería.
Para las ranuras más estrechas
Hay platos giratorios con separaciones tan pequeñas que incluso un cepillo resulta demasiado grande.
En estos casos puedes utilizar un bastoncillo de algodón ligeramente humedecido con agua jabonosa.
Pásalo alrededor de la ranura y cámbialo cuando se ensucie.
También puedes envolver la esquina de un paño fino alrededor de una tarjeta de plástico rígida y pasarla suavemente por el reborde.
Nunca fuerces la herramienta hacia el interior del mecanismo.
El objetivo es retirar la suciedad superficial, no desmontar las piezas a presión.
¿Y si la grasa sigue pegada?
Cuando quedan restos grasos, vuelve a aplicar una pequeña cantidad de agua templada con detergente.
Déjala actuar unos minutos y repite el cepillado.
En este tipo de suciedad suele ser mucho más eficaz repetir dos limpiezas suaves que intentar eliminarlo todo utilizando un estropajo abrasivo.
Además, los productos demasiado agresivos pueden deteriorar el plástico, las superficies pintadas o determinados acabados metálicos.
Limpia también la superficie superior
Una vez solucionado el problema del reborde, aprovecha para limpiar completamente la plataforma.
Si tiene una superficie metálica, pasa una esponja suave con agua y detergente siguiendo el acabado del material.
Después retira cualquier resto de jabón con un paño limpio y húmedo.
En las zonas de plástico utiliza también productos suaves para evitar arañazos y pérdida de brillo.
Cuidado con el mecanismo giratorio
Este punto es especialmente importante.
No todos los platos giratorios para tartas pueden sumergirse completamente en agua.
Algunos contienen rodamientos u otros mecanismos internos que pueden deteriorarse si entra demasiada humedad.
Consulta las instrucciones del fabricante cuando estén disponibles.
Si desconoces si el modelo puede sumergirse, lo más prudente es limpiarlo con paños y cepillos ligeramente humedecidos en lugar de introducir toda la base en el fregadero.
Sécalo cuidadosamente
Cuando hayas terminado, pasa un paño seco por toda la plataforma.
Presta especial atención al reborde.
Gira varias veces el plato mientras secas la zona para retirar la humedad que pueda permanecer alrededor de la unión.
Después deja el plato en un lugar ventilado hasta que esté completamente seco antes de guardarlo.
El mejor truco es limpiarlo inmediatamente
La diferencia entre una limpieza de dos minutos y tener que frotar durante mucho tiempo suele depender de cuánto tiempo dejamos secar los restos.
Después de terminar de decorar una tarta, retira inmediatamente las manchas visibles.
La crema fresca se elimina con enorme facilidad.
Una vez que el azúcar se endurece y la grasa forma una película seca, la limpieza requiere bastante más trabajo.
No olvides limpiar la parte inferior
Al levantar el plato giratorio quizá descubras otro lugar donde se acumula suciedad.
La parte inferior y las patas pueden recoger harina, azúcar glas, migas y pequeñas salpicaduras.
Pasa un paño húmedo con detergente por la base y revisa especialmente los apoyos antideslizantes.
Después sécalos completamente.
Mantener limpia esta zona también ayuda a evitar que la suciedad termine pasando de nuevo a la encimera.
Un pequeño mantenimiento que prolonga su buen aspecto
Un plato giratorio bien cuidado puede durar muchísimo tiempo.
No hace falta realizar una limpieza profunda después de cada tarta. Basta con evitar que crema, azúcar y grasa permanezcan durante días acumulándose en el reborde.
Retira los restos cuando todavía están frescos, utiliza agua templada y detergente para ablandar los residuos secos y reserva un pequeño cepillo para las ranuras difíciles.
En pocos minutos, ese borde amarillento y pegajoso puede volver a quedar limpio.
Y la próxima vez que coloques una bonita tarta sobre el plato, tendrás una superficie limpia y cuidada que estará lista para volver a trabajar.