El cepillo giratorio de la aspiradora es una de las piezas que más suciedad puede acumular. Los cabellos largos, pelos de mascotas, hilos y fibras de alfombras se enrollan alrededor del rodillo y, con el tiempo, pueden formar una capa tan compacta que dificulta su movimiento.
Cuando esto ocurre, la aspiradora puede recoger peor la suciedad, el cepillo puede girar con dificultad y algunos modelos incluso pueden detener automáticamente el rodillo para proteger el mecanismo.
La solución consiste en desconectar completamente el aparato, acceder al rodillo siguiendo las instrucciones del fabricante y retirar cuidadosamente todo lo que se haya enrollado. Es un mantenimiento sencillo, pero debe realizarse sin dañar las cerdas, correas, ejes o componentes eléctricos.
Material necesario
Para realizar la limpieza puedes necesitar:
- Tijeras pequeñas
- Un descosedor o herramienta específica para cortar cabellos, opcional
- Pinzas
- Un cepillo pequeño de limpieza
- Un paño de microfibra
- Guantes, opcionales
- Una bolsa o recipiente para recoger los residuos
También conviene tener cerca el manual de la aspiradora si nunca has retirado el rodillo.
No todos los cabezales se desmontan de la misma manera.
Desconecta completamente la aspiradora
Este es el primer paso y el más importante.
Si tienes una aspiradora con cable, apágala y desenchúfala.
Si es inalámbrica, apágala completamente. Si el fabricante indica que la batería puede retirarse antes del mantenimiento, sigue ese procedimiento.
Nunca intentes cortar cabellos alrededor de un cepillo que todavía pueda ponerse en funcionamiento accidentalmente.
Coloca el cabezal boca arriba sobre una superficie estable y bien iluminada.
Observa cuánto material está acumulado
Antes de desmontar nada, examina el rodillo.
Normalmente encontrarás cabellos enrollados siguiendo la dirección del cepillo. También pueden existir fibras concentradas alrededor de los extremos.
Comprueba especialmente:
- El centro del rodillo
- Las ranuras entre las cerdas
- Los extremos
- Los pequeños ejes laterales
- La entrada de aspiración
- Las ruedas próximas al cepillo
Una acumulación aparentemente pequeña en el centro puede esconder una cantidad considerable de cabello debajo.
Retira el rodillo si el modelo lo permite
Muchas aspiradoras modernas permiten extraer el cepillo giratorio para facilitar su mantenimiento.
Busca una tapa, pestaña o mecanismo de apertura diseñado para el usuario.
Sigue las indicaciones del fabricante.
No retires tornillos al azar ni fuerces una cubierta que no se abre fácilmente.
Una vez liberado, extrae cuidadosamente el rodillo y observa su posición antes de continuar. Esto facilitará posteriormente el montaje.
Busca la ranura de corte
Algunos rodillos incorporan una pequeña ranura longitudinal diseñada precisamente para introducir unas tijeras o una herramienta de corte.
Si existe, aprovéchala.
Introduce con cuidado la punta de las tijeras debajo de los cabellos y corta progresivamente a lo largo del rodillo.
No introduzcas las tijeras profundamente.
Debajo de los cabellos pueden existir cerdas, goma u otros elementos que no deben cortarse.
Corta los cabellos en varias secciones
Cuando existe una gran acumulación, no intentes retirar todo el bloque de una sola vez.
Haz pequeños cortes separados.
Esto divide la maraña en fragmentos más fáciles de retirar.
Después de cada corte, tira suavemente de los cabellos con los dedos o utiliza unas pinzas.
Trabaja alrededor de todo el rodillo hasta que puedas ver claramente las cerdas y la superficie original.
Presta atención a los extremos
Los extremos del rodillo son especialmente importantes.
Los cabellos pueden desplazarse lateralmente y enrollarse alrededor de los pequeños ejes.
Cuando esto sucede, pueden dificultar el giro incluso si la parte central parece limpia.
Retira cuidadosamente las fibras visibles utilizando pinzas.
No desmontes rodamientos ni mecanismos internos salvo que el manual indique expresamente que están diseñados para mantenimiento por parte del usuario.
Limpia entre las cerdas
Una vez retirados los cabellos largos, utiliza un pequeño cepillo seco.
Pásalo entre las cerdas para eliminar:
- Pelusas
- Polvo
- Fibras pequeñas
- Cabellos cortos
- Partículas adheridas
Gira manualmente el rodillo mientras trabajas, siempre con la aspiradora completamente desconectada.
Esto permite inspeccionar toda su superficie.
Comprueba la entrada de aspiración
Aprovecha que el rodillo está retirado para observar el conducto situado detrás.
Una acumulación de pelo puede extenderse desde el cepillo hasta la entrada de aire.
Retira únicamente los residuos que sean fácilmente accesibles.
No introduzcas objetos rígidos profundamente dentro de la aspiradora.
Si sospechas que existe una obstrucción interna importante, consulta el procedimiento recomendado para tu modelo.
Limpia el interior del cabezal
Utiliza un paño de microfibra seco para retirar el polvo del alojamiento del rodillo.
Si el fabricante permite utilizar un paño ligeramente húmedo sobre las partes plásticas, escúrrelo muy bien antes de pasarlo.
Evita completamente:
- Contactos eléctricos
- Motores
- Conectores
- Rodamientos
- Componentes electrónicos
Nunca viertas agua directamente sobre un cabezal motorizado.
¿Se puede lavar el rodillo?
Depende completamente del modelo.
Algunos rodillos pueden lavarse y otros no.
Los cepillos motorizados pueden incorporar componentes que no deben entrar en contacto con agua.
Por eso no sumerjas automáticamente el rodillo en el fregadero.
Consulta el manual.
Si el fabricante permite lavarlo, sigue exactamente el procedimiento indicado y deja que se seque por completo antes de volver a instalarlo.
No vuelvas a montar una pieza húmeda
Si has lavado cualquier componente autorizado, el secado debe ser completo.
Una superficie puede parecer seca por fuera mientras todavía conserva humedad alrededor de sus extremos o en el interior.
Respeta el tiempo de secado recomendado.
Nunca coloques un rodillo húmedo dentro de un cabezal eléctrico.
Comprueba que el rodillo gira libremente
Antes de volver a montar todo, comprueba manualmente el movimiento del rodillo cuando el diseño lo permita.
Debe girar sin encontrar una resistencia causada por cabellos enrollados.
Si continúa bloqueado incluso después de retirar toda la suciedad visible, no lo fuerces.
Puede existir un problema en el eje, el rodamiento, la correa o el propio motor.
En ese caso será necesario consultar el manual o recurrir al servicio técnico correspondiente.
Vuelve a montar correctamente el cabezal
Coloca el rodillo exactamente en la posición original.
Asegúrate de que ambos extremos estén correctamente asentados.
Después vuelve a colocar la tapa o el mecanismo de bloqueo.
No conectes la aspiradora hasta comprobar que todas las piezas están bien instaladas.
Cuando termines, realiza una prueba breve sobre una superficie adecuada.
El rodillo debería girar normalmente y sin ruidos anormales.
Qué hacer si existe una correa
Algunos cabezales utilizan una correa para transmitir el movimiento al rodillo.
Si tu modelo tiene una, comprueba visualmente su estado mientras realizas el mantenimiento, siempre que sea una pieza accesible según el manual.
Una correa:
- Rota
- Agrietada
- Excesivamente estirada
- Desplazada
puede impedir que el cepillo gire correctamente.
No intentes sustituirla por una pieza improvisada. Utiliza un repuesto compatible con el modelo.
Por qué los cabellos afectan tanto al cepillo
Un cabello aislado apenas representa un problema.
Sin embargo, cientos de cabellos enrollados forman progresivamente una capa compacta alrededor del rodillo.
Esta capa puede comprimir las cerdas y aumentar la resistencia al giro.
Además, las fibras que llegan hasta los extremos pueden envolver los ejes.
Por eso es preferible realizar pequeñas limpiezas frecuentes en lugar de esperar hasta que el rodillo quede completamente cubierto.
Si tienes mascotas
En hogares con perros o gatos, el cepillo puede necesitar revisiones mucho más frecuentes.
Observa el rodillo después de varias sesiones de aspiración.
Si empiezas a ver una línea de pelo alrededor de las cerdas, retírala antes de que se convierta en una maraña compacta.
La frecuencia dependerá de:
- La cantidad de pelo que pierda el animal
- El tipo de suelo
- La superficie aspirada
- La longitud del cabello de las personas de la casa
- El diseño del cabezal
En determinados hogares puede ser útil revisar el rodillo semanalmente.
Errores frecuentes que conviene evitar
Durante la limpieza del cepillo evita:
- Trabajar con la aspiradora conectada
- Introducir profundamente las tijeras
- Cortar las propias cerdas
- Tirar violentamente de una maraña
- Forzar un rodillo que no quiere salir
- Mojar un cabezal motorizado
- Sumergir un rodillo sin comprobar si es lavable
- Montar piezas todavía húmedas
- Introducir objetos metálicos profundamente en el conducto
- Ignorar los cabellos acumulados alrededor de los extremos
También evita utilizar aceites o lubricantes sobre los ejes salvo que el fabricante indique específicamente que deben aplicarse.
Una revisión rápida evita grandes bloqueos
No necesitas desmontar completamente el cabezal después de cada uso.
Simplemente dale la vuelta de vez en cuando y observa el rodillo.
Cuando aparezcan los primeros cabellos, corta y retira las fibras accesibles con la aspiradora completamente desconectada.
Una revisión de pocos minutos puede evitar que se forme una capa gruesa.
Si utilizas la aspiradora con frecuencia, incluye esta comprobación dentro de la limpieza periódica del depósito y los filtros.
Un cepillo limpio funciona mejor
Cuando el rodillo está cubierto de cabellos y fibras, la solución no consiste en seguir utilizando la aspiradora hasta que deje de girar.
Apaga el aparato, desconéctalo y retira el rodillo siguiendo las instrucciones del fabricante. Corta cuidadosamente las fibras en pequeñas secciones y elimina los restos de los extremos y de las cerdas.
Después comprueba la entrada de aspiración, limpia el alojamiento y vuelve a montar todo únicamente cuando las piezas estén limpias y completamente secas.
Realizar este mantenimiento de manera periódica ayuda a mantener el cepillo libre, reduce las obstrucciones y evita que una pequeña acumulación de pelos termine convirtiéndose en un bloqueo difícil de retirar.