Las escaleras exteriores están expuestas constantemente a la lluvia, el polvo, el barro, las hojas y la humedad. Con el paso del tiempo aparecen manchas oscuras, restos de musgo y una capa de suciedad que hace que incluso una entrada bien cuidada parezca descuidada.
Aunque muchas personas creen que solo una hidrolimpiadora puede devolverles su aspecto original, existe un método sencillo que ofrece excelentes resultados utilizando productos habituales del hogar.
¿Por qué se ensucian tanto las escaleras exteriores?
Las superficies de piedra, cemento, ladrillo o baldosas son porosas y retienen fácilmente la suciedad.
Las manchas más comunes aparecen por:
- Polvo y tierra.
- Restos de hojas y barro.
- Humedad constante.
- Musgo y algas.
- Contaminación ambiental.
Si no se limpian con cierta frecuencia, estas capas de suciedad se adhieren con fuerza y resultan más difíciles de eliminar.
El método casero para dejarlas como nuevas
Necesitarás
- 5 litros de agua caliente.
- 3 cucharadas de bicarbonato de sodio.
- 250 ml de vinagre blanco.
- Unas gotas de jabón líquido para platos.
- Un cubo.
- Un cepillo de cerdas duras.
- Una escoba.
- Una manguera o cubo con agua limpia.
Cómo hacerlo paso a paso
1. Barre toda la superficie
Retira hojas, polvo, arena y cualquier resto de suciedad suelta.
Así evitarás que la limpieza se convierta en barro al añadir agua.
2. Prepara la mezcla
En un cubo mezcla el agua caliente con el bicarbonato, el jabón líquido y el vinagre blanco.
Remueve bien hasta que todos los ingredientes queden integrados.
3. Aplica sobre los escalones
Vierte la mezcla poco a poco sobre las escaleras.
Deja actuar entre 10 y 15 minutos para que la suciedad incrustada se ablande.
4. Frota con energía
Utiliza un cepillo de cerdas duras realizando movimientos circulares.
Insiste especialmente en:
- Las esquinas.
- Las juntas.
- Los bordes de cada escalón.
- Las zonas con manchas oscuras o musgo.
5. Aclara
Aclara toda la superficie con abundante agua limpia utilizando una manguera o varios cubos de agua.
6. Deja secar
Permite que las escaleras se sequen al aire antes de volver a utilizarlas.
Cómo eliminar manchas difíciles
Si todavía quedan zonas muy oscuras, prepara una pasta espesa mezclando bicarbonato de sodio con un poco de agua.
Extiéndela sobre la mancha, deja actuar unos 20 minutos y vuelve a frotar con el cepillo antes de aclarar.
Errores que debes evitar
Para proteger las escaleras, evita:
- Utilizar productos demasiado abrasivos.
- Mezclar vinagre con lejía.
- Frotar con cepillos metálicos sobre piedra delicada.
- Limpiar bajo un sol intenso, ya que la mezcla se secará demasiado rápido.
- Dejar restos de jabón sobre la superficie.
Cómo mantenerlas limpias durante más tiempo
Con unos sencillos hábitos evitarás que la suciedad vuelva a acumularse rápidamente.
- Barre las hojas con frecuencia.
- Elimina el barro cuando aún está fresco.
- Mantén despejados los desagües para evitar humedad constante.
- Realiza una limpieza profunda cada uno o dos meses.
- Retira el musgo en cuanto aparezca.
¿En qué superficies funciona?
Este método es adecuado para:
- Piedra natural.
- Hormigón.
- Cemento.
- Baldosas de exterior.
- Terrazo.
- Ladrillo.
Antes de aplicarlo sobre materiales delicados, conviene probar la mezcla en una zona poco visible.
Conclusión
No hace falta disponer de una hidrolimpiadora para recuperar el buen aspecto de unas escaleras exteriores. Con una mezcla sencilla, un buen cepillo y unos minutos de trabajo es posible eliminar gran parte de la suciedad acumulada y devolverles un aspecto limpio y cuidado. Un mantenimiento periódico permitirá conservarlas impecables durante mucho más tiempo y mejorar la imagen de toda la entrada de la vivienda.