Con el uso diario, el escurridor de platos está constantemente en contacto con agua. Cuando esa agua contiene una cantidad importante de minerales, las gotas que se evaporan pueden dejar pequeños depósitos blancos sobre el plástico y las partes metálicas. Poco a poco, el escurridor pierde su aspecto limpio y termina cubierto por una película blanquecina.
A esto pueden añadirse restos de detergente, grasa y suciedad procedente de los platos. El resultado es un escurridor que parece viejo incluso después de haberlo lavado.
Para eliminar estos depósitos no hace falta recurrir inmediatamente a productos muy agresivos. Cuando las manchas son principalmente de cal, un ácido doméstico suave como el vinagre blanco puede ayudar a disolverlas, siempre que sea compatible con los materiales del escurridor.
Material necesario
Para una limpieza sencilla puedes preparar:
- Vinagre blanco
- Agua tibia
- Detergente líquido para platos
- Una esponja suave no abrasiva
- Un cepillo de dientes viejo o cepillo pequeño
- Dos paños de microfibra
- Un recipiente
- Guantes de limpieza
- Una toalla para secar
Antes de utilizar vinagre, comprueba las recomendaciones del fabricante. Algunos metales, piedras naturales, revestimientos y acabados especiales pueden deteriorarse con los ácidos.
Desmontar el escurridor cuando sea posible
Retira primero todos los platos, cubiertos y vasos.
Si el escurridor dispone de una bandeja inferior, recipiente para cubiertos u otras piezas desmontables, sepáralas siguiendo su diseño.
Esto permite acceder a las esquinas y uniones donde suele acumularse más cal.
No fuerces piezas que no estén diseñadas para desmontarse.
Eliminar primero la grasa y los restos de comida
La cal no siempre es el único problema.
Antes del tratamiento antical, lava el escurridor con agua tibia y unas gotas de detergente para platos.
Utiliza una esponja suave para eliminar grasa, restos de jabón y suciedad superficial.
Para las esquinas, utiliza un cepillo pequeño.
Aclara bien antes de continuar.
Al retirar primero la grasa, el tratamiento posterior puede entrar en contacto más directamente con los depósitos minerales.
Preparar la solución de vinagre
Para depósitos moderados, mezcla:
- 1 parte de vinagre blanco
- 1 parte de agua tibia
Por ejemplo, puedes utilizar 250 ml de vinagre y 250 ml de agua.
No es necesario añadir bicarbonato.
De hecho, mezclar inmediatamente bicarbonato y vinagre produce una reacción que neutraliza progresivamente ambos ingredientes. Aunque aparezca mucha espuma, esto no significa necesariamente que la mezcla sea más eficaz contra la cal.
Para depósitos minerales, resulta más útil permitir que el vinagre actúe directamente.
Aplicar sobre las zonas blancas
Humedece un paño con la solución y pásalo por las superficies cubiertas de depósitos.
En las zonas verticales o difíciles de mantener húmedas, puedes dejar el paño impregnado en contacto con la superficie durante unos minutos.
Normalmente, entre 10 y 20 minutos puede ser suficiente para una acumulación moderada.
No dejes actuar el vinagre durante períodos prolongados sobre un material cuya resistencia al ácido desconoces.
Trabajar las esquinas con un cepillo
Después del tiempo de contacto, utiliza un cepillo de cerdas suaves.
Frota especialmente:
- Las esquinas
- Las uniones
- La bandeja inferior
- Los soportes para platos
- La base del recipiente para cubiertos
- Las zonas alrededor de las patas
La cal reblandecida debería desprenderse con mayor facilidad.
No necesitas ejercer una presión excesiva.
Limpiar las varillas metálicas
Si el escurridor tiene soportes de acero inoxidable, pasa un paño humedecido con la solución sobre cada varilla.
Después frota suavemente con una esponja no abrasiva.
No utilices lana de acero.
Aunque pueda retirar rápidamente un depósito, también puede producir arañazos y favorecer posteriormente problemas de corrosión en determinados acabados.
Si desconoces el tipo exacto de metal o recubrimiento, utiliza únicamente el método recomendado por el fabricante.
Qué hacer con depósitos muy resistentes
Una acumulación antigua puede necesitar más de una aplicación.
En lugar de rasparla con un cuchillo, vuelve a humedecer la zona y espera otros 10 minutos.
Después frota nuevamente.
Dos tratamientos suaves suelen ser preferibles a intentar eliminar toda la capa utilizando una herramienta metálica.
Para incrustaciones muy importantes, puede utilizarse un producto antical comercial compatible con el material, siguiendo estrictamente las instrucciones de su etiqueta.
Cuidado con los escurridores de aluminio
El vinagre y otros productos ácidos no son apropiados para todos los tipos de aluminio y acabados.
Si el escurridor contiene aluminio, comprueba primero las instrucciones del fabricante.
Lo mismo se aplica a superficies pintadas, cromadas o con recubrimientos especiales.
Cuando no conozcas el material, empieza con agua tibia y detergente y realiza cualquier prueba adicional en una zona discreta.
Limpiar la bandeja inferior
La bandeja situada debajo del escurridor suele ser la parte con mayor acumulación.
El agua permanece allí durante más tiempo y, al evaporarse, deja los minerales concentrados sobre la superficie.
Retira la bandeja y lávala con detergente.
Si es compatible con el vinagre, aplica después la solución de agua y vinagre y déjala actuar unos minutos.
Frota con una esponja suave, aclara y seca completamente.
No olvidar el recipiente para cubiertos
Los pequeños compartimentos para cubiertos pueden acumular agua en el fondo.
Retíralos cuando sea posible y límpialos por separado.
Utiliza un cepillo para llegar a las esquinas.
Comprueba también los agujeros de drenaje. Si están obstruidos por suciedad, límpialos cuidadosamente sin agrandarlos ni dañar la pieza.
Aclarar abundantemente
Cuando los depósitos hayan desaparecido, aclara todo el escurridor con agua limpia.
Este paso elimina tanto el vinagre como los restos minerales desprendidos.
Presta especial atención a las uniones y zonas donde pueda quedar líquido atrapado.
Si todavía percibes un olor intenso a vinagre, vuelve a aclarar.
Secar para evitar nuevas marcas
Después del aclarado, utiliza un paño de microfibra seco.
Seca las varillas, la bandeja y las superficies de plástico.
Este pequeño paso puede marcar una gran diferencia.
Si el agua se evapora directamente sobre el escurridor, los minerales permanecen en la superficie y comienzan a formar nuevamente las manchas blancas.
Cómo evitar que vuelva a quedar opaco
Vacía regularmente el agua de la bandeja inferior.
No permitas que permanezca allí durante varios días.
Una o dos veces por semana, dependiendo del uso y de la dureza del agua, limpia la bandeja y pasa un paño por las partes más expuestas.
Si observas pequeñas marcas blancas, elimínalas antes de que formen una capa gruesa.
El mantenimiento frecuente requiere mucho menos esfuerzo que una limpieza profunda cada varios meses.
Mejorar la ventilación
Coloca el escurridor en una zona donde el aire pueda circular.
Los platos y el propio escurridor deberían poder secarse después de cada uso.
Evita colocar constantemente paños húmedos debajo si impiden que la base se seque.
Una superficie permanentemente húmeda puede favorecer otros problemas además de la acumulación mineral.
Qué productos no conviene mezclar
Nunca mezcles diferentes limpiadores sin saber cómo reaccionan.
En particular, no combines vinagre con lejía.
Esta mezcla puede liberar gases peligrosos.
Tampoco mezcles un producto antical ácido con lejía u otros limpiadores.
Utiliza un solo método, aclara completamente y solamente después considera otro tratamiento compatible si sigue siendo necesario.
Errores frecuentes
Uno de los errores más habituales consiste en atacar la cal con un estropajo metálico.
También conviene evitar:
- Raspar con cuchillos
- Utilizar productos ácidos sobre materiales incompatibles
- Dejar vinagre durante horas sin necesidad
- Aplicar demasiado producto
- Mezclar limpiadores
- Guardar piezas todavía húmedas
- Olvidar limpiar la bandeja inferior
La finalidad es retirar los depósitos sin estropear el acabado original.
Una rutina sencilla para mantenerlo limpio
Una vez eliminada la acumulación importante, mantener el escurridor limpio resulta mucho más sencillo.
Cada día, vacía el agua acumulada y permite que la bandeja se seque.
Una vez por semana, lava las piezas con agua y detergente.
Cuando empiecen a aparecer depósitos minerales, utiliza un tratamiento antical compatible antes de que se conviertan en una capa gruesa.
El verdadero truco no consiste únicamente en eliminar las manchas blancas, sino en impedir que numerosas capas de minerales se acumulen unas sobre otras.
Con una limpieza periódica, un buen secado y un tratamiento suave cuando aparece la cal, el escurridor puede conservar durante mucho más tiempo un aspecto limpio, brillante y cuidado.