Las ruedas cortadoras de masa son prácticas para cortar pizza, hojaldre, pasta fresca y diferentes tipos de masas. El problema es que existe una pequeña zona que casi siempre olvidamos durante la limpieza: el eje alrededor del cual gira la cuchilla.
En ese estrecho espacio pueden quedarse atrapados aceite, harina húmeda, queso, mantequilla y pequeños restos de masa. Con el tiempo forman una capa oscura y pegajosa que una esponja normal difícilmente alcanza.
Por suerte, no siempre es necesario desmontar el utensilio. Con agua caliente, detergente y un cepillo pequeño puedes eliminar gran parte de la suciedad acumulada.
¿Por qué se acumula tanta grasa alrededor del eje?
Mientras utilizamos el cortador, la rueda gira continuamente y arrastra pequeñas partículas hacia su parte central.
Si cortamos una pizza, por ejemplo, pueden llegar hasta allí:
- aceite;
- queso fundido;
- salsa;
- harina;
- restos de masa;
- especias;
- pequeñas migas.
Al lavar rápidamente la rueda, las superficies grandes quedan limpias, pero el agua y la esponja no siempre alcanzan correctamente la unión del eje.
Después de varios usos aparece esa característica línea marrón u oscura.
Qué necesitas
Para realizar una limpieza cuidadosa prepara:
- agua caliente o templada;
- unas gotas de lavavajillas desengrasante;
- un cepillo de dientes de cerdas suaves;
- un cepillo interdental grueso o similar, si cabe sin forzar;
- bastoncillos de algodón;
- un paño de microfibra;
- una toalla limpia.
No necesitas cuchillos, agujas ni herramientas metálicas.
Primero elimina los restos superficiales
Antes de trabajar sobre el eje, limpia las dos caras de la rueda.
Aplica agua y unas gotas de lavavajillas con una esponja suave.
Ten muchísimo cuidado con el filo.
Aunque una rueda cortadora no parezca tan peligrosa como un cuchillo, el borde puede producir cortes fácilmente.
Sujeta siempre el utensilio por el mango y mantén los dedos alejados del filo.
El truco está en ablandar la grasa
Los depósitos antiguos pueden estar bastante endurecidos.
En lugar de intentar arrancarlos directamente, utiliza calor moderado y detergente.
Humedece un paño con agua caliente compatible con el material, añade una pequeña cantidad de lavavajillas y colócalo alrededor de la zona central durante unos minutos.
Esto ayuda a reblandecer la mezcla de grasa y restos secos.
Haz girar lentamente la rueda
Una vez que la suciedad se haya humedecido, gira cuidadosamente la rueda utilizando el mango y evitando tocar el filo.
La idea es ir exponiendo diferentes partes del eje.
Aplica el cepillo en una zona, gira un poco la rueda y vuelve a limpiar.
Así podrás trabajar prácticamente todo el perímetro sin desmontar ninguna pieza.
Utiliza un cepillo pequeño
Humedece un cepillo de dientes suave con agua jabonosa.
Pásalo alrededor del remache o eje central.
Realiza movimientos cortos.
No necesitas ejercer demasiada presión.
Las cerdas pueden introducirse parcialmente en la pequeña separación y arrastrar la suciedad hacia el exterior.
Limpia el cepillo con frecuencia para no volver a distribuir la grasa.
Presta atención a ambos lados
Este detalle suele olvidarse.
El mecanismo tiene dos caras y la suciedad puede acumularse en ambas.
Después de limpiar un lado, gira el utensilio y repite exactamente el mismo procedimiento en el otro.
En ocasiones, la cara aparentemente más limpia esconde una fina película grasa justo debajo de la pieza metálica que sostiene la rueda.
Usa un bastoncillo para el borde del eje
Un bastoncillo ligeramente humedecido resulta útil para limpiar alrededor del remache.
Pásalo siguiendo toda la circunferencia.
Cuando el algodón quede oscuro, sustitúyelo por uno limpio.
No intentes introducirlo profundamente dentro del mecanismo.
Solo necesitas trabajar las zonas accesibles.
Para una ranura muy estrecha
Si existe suficiente separación, puedes utilizar un pequeño cepillo diseñado para espacios estrechos.
Debe entrar fácilmente.
Nunca lo fuerces entre las piezas metálicas.
Mientras limpias, mueve la rueda lentamente para permitir que las cerdas recorran diferentes puntos.
Este procedimiento puede sacar residuos que llevaban mucho tiempo escondidos.
No utilices un cuchillo
Cuando aparece una línea de suciedad endurecida alrededor del eje, puede resultar tentador rasparla.
Evítalo.
Un cuchillo, una aguja o un destornillador pueden:
- rayar el metal;
- deformar el mecanismo;
- dañar el remache;
- producir un accidente;
- dejar pequeñas marcas donde posteriormente se acumule más suciedad.
Es preferible repetir varias veces el proceso de ablandamiento.
Repite el agua jabonosa si es necesario
Si después del primer cepillado todavía aparece grasa oscura, vuelve a aplicar agua caliente con detergente.
Déjala actuar unos minutos.
Cepilla nuevamente.
Las capas antiguas suelen desprenderse poco a poco.
No es necesario intentar conseguir todo el resultado en una única pasada.
¿Puede dejarse en remojo?
Depende del utensilio.
Si el cortador está fabricado completamente en acero inoxidable y el fabricante permite el remojo, puede resultar útil durante unos minutos.
Sin embargo, muchos modelos tienen mangos de madera, plástico, piezas pegadas o mecanismos que no deberían permanecer sumergidos.
Por eso conviene comprobar las instrucciones del fabricante.
Si tienes dudas, trabaja únicamente con un paño húmedo alrededor de la zona.
Aclara muy bien
Después de eliminar la grasa, es importante retirar completamente el detergente.
Aclara las partes aptas para ello con agua limpia o utiliza un paño húmedo varias veces.
Mientras aclaras, gira lentamente la rueda para que el agua alcance diferentes partes del mecanismo.
No deben quedar restos jabonosos alrededor del eje, ya que se trata de un utensilio que estará en contacto directo con alimentos.
El secado es especialmente importante
La humedad atrapada alrededor de un mecanismo metálico no es buena idea.
Después de aclarar, seca cuidadosamente toda la superficie con un paño limpio.
Mueve varias veces la rueda.
Después déjala en una posición ventilada hasta asegurarte de que el mecanismo está completamente seco.
No la guardes inmediatamente en un cajón cerrado si todavía conserva humedad.
Comprueba que la rueda gira libremente
Una vez limpia y seca, gira la rueda con cuidado.
Debe moverse con normalidad.
Si sigue atascándose incluso después de eliminar la suciedad visible, no intentes forzar el mecanismo.
Puede existir un problema mecánico o corrosión interna.
En ese caso, consulta las indicaciones del fabricante o considera sustituir el utensilio.
¿Qué pasa si aparece óxido?
Una mancha marrón no siempre es grasa.
Después de limpiar y secar la pieza, observa cuidadosamente el metal.
Si la coloración permanece integrada en la superficie y presenta textura de corrosión, podría tratarse de óxido.
En un utensilio destinado al contacto con alimentos, especialmente cerca de un mecanismo difícil de limpiar, conviene valorar su estado antes de continuar utilizándolo.
Si el metal está deteriorado, picado o el mecanismo no puede higienizarse correctamente, reemplazar el cortador puede ser la opción más adecuada.
Evita mezclas de productos innecesarias
Para la grasa alimentaria, normalmente basta con empezar con agua caliente y un buen lavavajillas.
No necesitas mezclar diferentes limpiadores domésticos.
Además, algunos productos pueden afectar al metal, al mango o a otros materiales del utensilio.
Utiliza siempre el tratamiento más sencillo compatible con el fabricante.
Nunca mezcles limpiadores peligrosos
No combines lejía con vinagre, amoniaco, ácidos u otros productos.
Para este tipo de limpieza tampoco es necesario utilizar sustancias especialmente agresivas.
La combinación de detergente, tiempo y acción mecánica suave suele ser suficiente para la suciedad habitual.
La mejor prevención: limpiar después de cada uso
La grasa recién depositada es mucho más sencilla de retirar que una capa que ha pasado semanas secándose alrededor del eje.
Después de utilizar la rueda, límpiala cuanto antes.
Haz girar cuidadosamente el mecanismo mientras lo lavas para alcanzar diferentes puntos.
Unos segundos adicionales después de cada uso pueden evitar una limpieza profunda posteriormente.
No olvides revisar la unión con el mango
Ya que estás limpiando el cortador, observa también el punto donde la pieza metálica entra en el mango.
Puede acumular pequeñas cantidades de grasa y restos de alimentos.
Pasa un paño húmedo alrededor de esa unión.
Si el mango es de madera, evita mantenerlo sumergido y respeta sus instrucciones específicas de cuidado.
Un antes y después sorprendente sin desmontar nada
Una rueda aparentemente limpia puede esconder una cantidad considerable de residuos alrededor del eje. Es precisamente esa pequeña franja oscura la que marca la diferencia entre el “antes” y el “después”.
El procedimiento es sencillo: ablanda primero la grasa con agua caliente y detergente, trabaja alrededor del eje con un cepillo suave, gira progresivamente la rueda, limpia ambas caras, aclara y seca perfectamente.
No necesitas introducir objetos afilados ni desmontar el mecanismo.
Y una vez recuperado, recuerda limpiar esta pequeña zona cada vez que uses el cortador. Evitar que la grasa llegue a secarse es mucho más fácil que retirar varias capas acumuladas semanas después.